Aciprensa. Eduardo Cardet, médico de familia y líder del Movimiento Cristiano Liberación: Denuncias de médicos exponen la inoperancia del régimen cubano.

Publicado originalmente en ACIPRENSA

Eduardo Cardet, médico de familia y coordinador nacional del Movimiento Cristiano Liberación (MCL), señaló que las denuncias que desde mediados de agosto realiza el personal de salud en redes sociales exponen la inoperancia del régimen cubano.

Desde hace días decenas de médicos cubanos han criticado al primer ministro Manuel Marrero, que durante una visita a la ciudad de Cienfuegos minimizó la escasez de medicinas y pruebas para detectar el COVID-19 y dijo que eran más las quejas por una supuesta mala atención del personal de salud.

«Esta provincia está igualita que las demás con la falta de test de antígenos, la falta de medicamentos, los mismos problemas objetivos. Pero hay más quejas de los problemas subjetivos que de los problemas objetivos. Cuando usted suma la falta de medicinas, esto, lo otro, es inferior que la cantidad de quejas y denuncias por el maltrato, la dejadez, porque no los visitan. Es increíble eso», dijo Marrero el martes 10.

En diálogo con ACI Prensa, Cardet señaló que “las declaraciones de Manuel Marrero responsabilizando a los médicos de las quejas e insatisfacciones de la población por el catastrófico colapso del sistema sanitario son desacertadas e injustas. Como es habitual el régimen intenta culpar a otros por su inoperancia y erratismo en la toma de decisiones que son las verdaderas causas de la profunda y sistémica crisis existente, de la cual no escapa  sistema sanitario”.

Las protestas contra Marrero han provenido especialmente de médicos de la provincia de Holguín, tierra natal de Fidel Castro. “Los médicos cubanos, especialmente los holguineros han reaccionado con justa indignación ante las declaraciones de Marrero, rechazándolas y señalando las verdaderas causas del colapso del sistema sanitario, constituyendo una denuncia llena de coraje y contundencia, que expone al régimen cómo tal: inoperante y errático”, afirmó Eduardo Cardet el 19 de agosto.

El coordinador nacional del MCL alertó que “estos médicos y otras personas que vienen denunciando esta penosa situación están siendo represaliados de diversas formas por el régimen, por la Seguridad del Estado, el Partido Comunista. Hay muchas denuncias concretas al respecto”.

El sistema de salud cubano

Desde hace décadas el régimen cubano ha vendido al exterior la imagen de un eficiente sistema de salud, que le ha servido para promocionar las llamadas misiones médicas en otros países, con las que genera ingresos económicos.

Sin embargo, estas han sido criticadas por organismos como el Parlamento Europeo, que el 10 de junio condenó en una resolución “las violaciones sistémicas de los derechos humanos y laborales cometidas por el Estado cubano contra su personal sanitario enviado a prestar servicios en el extranjero en misiones médicas”.

“Los hechos hablan por sí solos –indicó el líder del MCL–, Cuba no cuenta con un sistema sanitario eficiente, que arrastra con viejas y profundas carencias de todo tipo: estructurales, falta de medicamentos e insumos, déficit de personal especializado en áreas claves. En fin se ha hiperbolizado la capacidad y calidad del sistema sanitario cubano”.

Además, señaló que “el pueblo cubano ha sido víctima de segregación bajo el actual régimen, al estar imposibilitado de beneficiarse de servicios de salud de mejor nivel reservados exclusivamente para extranjeros y nacionales de interés para el estado”.

En declaraciones difundidas el 3 de agosto por la BBC, Steven Ullmann, jefe del Departamento de Política de Salud y Gestión Sanitaria de la Universidad de Miami y estudioso del sistema de salud cubano, dijo que “después que Cuba perdió el financiamiento que recibía de la Unión Soviética, las cosas empezaron a declinar, pues el país entró en crisis y perdió liquidez en divisas. Esto ha limitado las inversiones en el sector de la salud. Y en los últimos años, países aliados, como Rusia y China, se han vuelto más reticentes a venderles productos por los frecuentes impagos».

Indicó que a esto se ha sumado la crisis en Venezuela, que es un aliado clave de la isla. Señaló que como resultado “no solo la mayoría de los hospitales están en depauperadas condiciones, sino que carecen incluso de algunos productos básicos para cualquier hospital, que van desde rayos X o jeringuillas a medicamentos básicos como una aspirina para bajar la fiebre», dice.

Ullmann también se refirió a la diferencia que hay entre un hospital para turistas y líderes políticos. «La calidad del tratamiento y de las instalaciones en estos hospitales, que es donde se atendía Chávez o Maradona, contrasta con aquellos donde acude la mayor parte de la población y han generado un sistema muy desigual para aquellos que no pueden tratarse allí, que son la mayoría», afirmó.

Hay control sobre eficacia de vacunas cubanas

Con la aparición de la pandemia del coronavirus, el régimen comunista ingresó a la carrera por desarrollar vacunas para no solo usarlas dentro del país, sino también comercializarlas con otros gobiernos.

El 20 de agosto el Centro Estatal de Control de Medicamentos y Dispositivos Médicos (Cecmed) de Cuba anunció la aprobación de las vacunas nacionales Soberana 02 y Soberana Plus, las que se suman a la vacuna Abdala.

Según el régimen, la aprobación “está sustentada en los resultados obtenidos en los ensayos clínicos realizados Fases I, II y III, así como en el estudio de intervención en grupos y poblaciones de riesgos y la intervención sanitaria, que aportaron suficientes elementos sobre la seguridad y eficacia de estas vacunas, lo que permite el uso masivo en nuestro país y la comercialización hacia otros países”.

Sin embargo, en su diálogo con ACI Prensa, Eduardo Cardet recordó que el gobierno ejerce un control sobre la información y por tanto las cifras que da sobre las vacunas y su eficacia no pueden ser contrastadas por medios independientes.

“Es difícil poder determinar el nivel de eficacia de los candidatos vacunales que el régimen está empleando actualmente en lo que ellos llaman ‘intervención sanitaria’. Hay control y manipulación de la información estadísticas por parte del régimen, las cifras que ofrecen no son creíbles, no avaladas por medios independientes”, indicó.

Lo mismo sucede con los casos de COVID-19 reportados oficialmente.

Según el régimen, desde que empezó la pandemia se han registrado 592.619 contagios, en un país de un poco más de 11 millones de habitantes. Este lunes 23 se reportaron 9.320 nuevos casos de COVID-19, 74 fallecidos y 49.901 pacientes activos, el mayor número registrado desde la llegada de la pandemia en marzo de 2020.

El líder del MCL señaló que en Cuba “los casos nuevos crecen, a pesar del subdiagnóstico por carencias de test rápido y PCR para todos los sospechosos”.

Cardet indicó que “muchos de los casos nuevos diagnosticados de COVID, sobre todo provenientes del personal de salud, han recibido las 3 dosis de esos candidatos vacunales”. “Muchos de los médicos y personal sanitario en general fallecidos estaban ‘vacunados’”, afirmó.

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