Diario las Américas «Rusificación no, Sudafricanización». Por Regis Iglesias. Portavoz del Movimiento Cristiano Liberación 

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Cuando el pueblo cubano se lanzó a las calles el día 11 de julio del año pasado, Yandier ya estaba preso y condenado a cinco años de cárcel.

Cuando en noviembre de 2020 se convirtieron en noticia un grupo de activistas cubanos, por anunciar una huelga en una casa del barrio habanero de San Isidro por la libertad de uno de sus miembros, Yandier ya estaba preso.

Cuando hombres y mujeres del mundo de la cultura fueron a demandar apertura y el fin de la censura, Yandier ya estaba preso.

Cuando el pueblo cubano se lanzó a las calles el día 11 de julio del año pasado, Yandier ya estaba preso y condenado a cinco años de cárcel.

Cuando los promotores de una protesta en noviembre de 2021 salieron de la isla donde una casta económico militar lleva ejerciendo el control totalitario durante sesenta y tres años, Yandier estaba preso.

Cuando miles de cubanos salían y continúan saliendo a Centroamérica para intentar llegar a las fronteras de Estados Unidos y comenzar una nueva vida en este país, Yandier ya estaba preso.

Cuando la Administración Biden anunció medidas para flexibilizar las relaciones con la tiranía comunista cubana, Yandier estaba preso.

Recientemente se celebró en Los Ángeles, California, la Cumbre de las Américas, Yandier continuaba preso.

Cuando un grupo de emigrados dedicaron simbólicamente una veintena de estrellas de papel a otros tantos presos políticos cubanos en el paseo dedicado a las celebridades en esa ciudad de la costa del Pacifico, el nombre de Yandier no estaba entre ellos.

Yandier García Labrada es miembro del Movimiento Cristiano Liberación, que fundara en 1988 Oswaldo Paya y un grupo de laicos católicos en La Habana.

Oswaldo y el joven activista de Liberación Harold Cepero fueron asesinados en julio 22 de 2012, hecho que ha quedado impune porque los criminales no van a reconocer su culpa y el mundo democrático tampoco le ha exigido explicaciones o, en el caso de España y los Estados Unidos desclasificado y hecho públicas las informaciones que sus cuerpos de inteligencia tienen al respecto de estos crímenes.

Yandier inició una protesta en octubre de 2020 que algunos vecinos secundaron por la corrupción y las arbitrariedades de los funcionarios locales. Sus vecinos fueron dejados en libertad, luego de ser amenazados, pero Yandier permaneció secuestrado por sus captores de la policía política.

Su caso ha sido denunciado todos estos años por el Movimiento Cristiano Liberación, los escritores Zoe Valdez y Alvaro Vargas Llosa, la Organización Demócrata Cristiana de América, el Centro para una Cuba Libre, el Partido Popular español, la Sociedad Internacional de Derechos Humanos, con sede en Alemania, el Partido Acción Nacional de México, el Ministerio Federal de Relaciones Exteriores de Alemania, el Parlamento Europeo y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que no solo ha extendido medidas cautelares por Yandier sino también por su hermano Iran Almaguer, miembro del Movimiento Cristiano Liberación a quien el régimen ha amenazado con llevarle a prisión.

Sin embargo, el caso de Yandier García Labrada no es mediático, pocos lo conocen. Pese a todas estas denuncias su historia no es apoyada por las instituciones que prefieren centrar su atención y recursos a solidarizarse con otros casos de activistas cubanos encarcelados, no hacer efectiva una campaña mundial por la libertad de García Labrada.

La actual Administración norteamericana puede levantar sanciones, por lo general poco efectivas, al régimen comunista de la isla, puede celebrar cumbres, dar la palmadita y abrir las puertas de Washington a quienes ellos deciden deben hablar en consonancia con los intereses de esta Administración, puede incluso fomentar que representantes del régimen cubano sean recibidos y se les permita defender a un régimen criminal y segregacionista en instituciones como el Senado de California. Pero esta Administración o cualquier otra pasada y por venir no puede decir que respalda la lucha del pueblo cubano por su libertad, que piensa en los más desfavorecidos hijos de nuestra isla. No pueden decir que sus medidas son para impedir un éxodo desestabilizador que descoloque sus políticas migratorias porque se estarían burlando de nuestra inteligencia y de nuestros esfuerzos por ser libres.

El gobierno del presidente Biden y el resto de naciones libres del planeta han cedido y aceptado por más de seis décadas los chantajes del régimen comunista de Cuba y sus representantes, los del régimen cubano, solo intentan mantener sus privilegios, su poder y la abyección de todo un pueblo que mal vive sin derechos y en la miseria.

El régimen cubano recicla a sus secuestrados, que tiene a mano como moneda de cambio cada vez que sienten alguna leve presión, el régimen cubano abre la válvula escapista cada vez que necesita disipar el descontento y colapsa las fronteras de Estados Unidos sin que este las defiende con energía y decisión.

No vale la hipocresía, decir que se benefician algunos cubanos dentro de la isla y el exilio con medidas selectivas y leves. Los cubanos tenemos derecho a los derechos, queremos todos ser libres y poder prosperar y buscar la felicidad sin que unos pocos privilegiados, unos más que otros dependiendo de su grado de compromiso con la dictadura, se beneficien de las relaciones internacionales entre el mundo libre y la tiranía que nos oprime.

Al régimen hay que aislarlo, hay que cerrarle las puertas en todos los terrenos porque el mensaje al pueblo cubano que se lanza a las calles de la isla demandando libertad arriesgando sus vidas no puede ser que la represión con que el régimen responde sale impune.

Funcionó para la Sudáfrica segregacionista del régimen del apartheid, por qué no actuar con la misma coherencia y determinación contra el régimen segregacionista del partido comunista cubano que impide el libre ejercicio de los derechos políticos, civiles, económicos de los cubanos?

Comentaba ayer con un amigo todo esto y coincidimos en que no se puede asumir el tema cubano, no desde los Estados Unidos y el mundo libre actuando en Cuba como en la Rusia de inicio de los 90s sino actuando coherentemente como el la Sudáfrica de finales de los 80s.

Mientras tanto, Yandier García Labrada continuará preso, y lamentablemente muchos cubanos más.

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