El yugo de dos fuertes autocracias. Por: Manuel Robles Villamarín MCL

¡Ay, amada Cuba! Cada minuto lo paso pensando en ti, en nuestro pueblo, en nuestra realidad que es tan, ¡pero tan compleja! Busco los signos de Dios presentes en este archipiélago. Por momentos todo me parece un caos absoluto, al punto de que por fracciones de segundos pierdo la esperanza.

Cada mañana tengo que renovar mi compromiso y recordar el para qué, por Quién y por quiénes estoy entregando mi vida. Y así cobro nuevamente la esperanza, la que verdaderamente no defrauda, no la que proponen algunos con poder, cuyo estilo y propuesta son los “cambios a la cubana”, ¡ojalá fueran cambios!, pero son lo mismo que decir no derechos, nosotros con privilegios y el pueblo…, déjame decirlo bonito, que aguante.

Lo que más me preocupa de la situación por la que estamos atravesando los cubanos es que ya no vivimos en una dictadura, sino que desde hace unos años sentimos el yugo de dos fuertes autocracias: la de siempre, que podemos identificar como Castro, y la de los que también viven como ricos en un país en el cual existen muchísimas miserias, me refiero a la dictadura de los Obispos Cubanos y sus cómplices. Pero, ¿saben qué es lo que más me mortifica? Que ambas hacen casi el mismo daño.

No es necesario tener dos dedos de frente para percatarse de que muchos cubanos viven como esclavos. Una gran mayoría de los habitantes de esta hermosa isla no sueñan y sienten que sus esfuerzos no valieron la pena. Es común escuchar lamentaciones, ver enfermos mentales por las calles, los barrios llenos de inmundicia, la violencia no sólo se expresa en actos concretos, sino que también se define en los rostros de muchos. Los maestros no educan, deforman. La arquitectura urbana destruida. No sólo la ciudad, la vivienda en Cuba parece una mofeta desguabilada. Se venden títulos universitarios, se compran plazas laborales, el robo se ve como algo normal, así como la mentira, el hambre y el miedo. No tenemos derechos, los cubanos huyen en estampida, si no tienes un amigo médico te mueres, eso lo sabemos, el sistema de salud es, ¡Manuel, respira!, una porquería, en fin, todo funciona mal con este sistema.

¡Señores Castro! ¿Qué le critican a Batista y a otros? Ellos cometieron graves errores, pero reconozcan que durante la República se notaba progreso, cosa que al menos para este cubano que está aquí, no hubo parte. Me quedé fuera en el momento de la repartición, pero porque a ustedes les dio la gana. ¡Y me alegro! De ustedes no quiero nada, a mí me gusta ganarme las cosas con mi esfuerzo. Lo siento, pero gracias a la formación que me dieron muchos religiosos, religiosas, sacerdotes, laicos y otros, dejé de formar parte del conjunto de cubanos que están como los zombis, del conjunto de hermanos que inconscientemente se definen como cualquier cosa que para nada es: ser persona. Uf, ¡el ser!

Los cubanos están llenos de contradicciones producto al daño antropológico que tenemos, una abominable herencia de la mal llamada Revolución, la cual sólo trajo hambre, miseria, calamidad. Eso fue en lo único en lo que cumplió: dar muerte. Los ejemplos son incalculables.

Se pide mucho que los cubanos despierten, que el pueblo tiene que hacer algo para terminar con tantas décadas de destrucción. Es cierto, pero cómo van a “hacer” si no “son”. El ser y el hacer tienen que estar al mismo nivel. Sólo así se notará un desarrollo humano, económico, político, social y cultural.

Es una pena que varios de los que me formaron ya no estén en Cuba. Han sucedido grandes acontecimientos, a algunos los expulsaron por su buen y coherente servicio. ¿Quiénes? Obispos, superiores o la tiranía castrista. Aquella frase que tan bien puso en práctica la dictadura, “el que me haga sombra se va”, también está de moda en el modo de proceder de la jerarquía de la  Iglesia. ¿Quién me lo va a discutir? Yo no caí de la estratósfera. Lo he vivido en carne propia.

Me duele que muchos sacerdotes, religiosos o files laicos no digan lo que piensan por miedo a perder un beneficio o para no desaprovechar algo de lo que la psicología llama “zona de confort”. ¡No tienen visión! No se enteran de que pueden entrar en la “zona de aprendizaje” y más aún, en la “zona mágica”, donde verán sus sueños hechos realidad.

Me punza que los Obispos de Cuba pequen de omisión. A una persona se le perdona todo, ahora bien, un Obispo puede tener mil pecados, pero el de omisión no se le puede admitir, están para guiar, para proteger a las ovejas, para ser voz de su rebaño, no para pasarse el tiempo sancionando a muerte, excluyendo, dividiendo, viviendo como príncipes en un país que no se ha hundido porque Dios es bueno, misericordioso.

Mis hermanos Obispos de esta Isla, háblenle a los fieles de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI), colaboren en la formación de las conciencias, ¡inquiétenlas! Enseñen con su ejemplo qué es ser protagonistas, qué es perder el miedo, ¡qué son las Bienaventuranzas! ¿Supongo que se las hayan leído? Ahora, hagan el intento de vivirlas. En el caso de ustedes, con el intento será suficiente. Estudien algunos conceptos y denles subsistencia, pues al parecer no los dominan todos. Aprendan qué es el diálogo, la participación, la comunidad, el servicio, el amor. ¡Están a tiempo, y así no tendrán que dar cuentas por buscar su propia gloria!

Les recuerdo, Obispos de Cuba, que Jesús de Nazaret era incluyente, que no crucificaba sino que a Él lo crucificaron, que Él no vivía en palacios, sino que caminaba junto al pueblo, ¡ah!, y que entró en un burrito en Jerusalén, no en un caro automóvil. Dejen de querer meter una Iglesia italiana en el Caribe, eso no nos pega y tampoco nos hace bien. Basta de reírle la gracia al régimen, y ya que se llevan tan bien, propónganle hacer un plebiscito, propónganle realizar elecciones libres, por ejemplo. No demoren más las cosas, el tiempo de espera ya pasó. ¡Basta de inmovilismo! ¡Cuba sigue muriendo!

Obispos de esta tierra caliente, ¡descongélense! No les sucederá nada. ¡Ánimo! Den la vida por este pedazo de humanidad que se les ha confiado. ¡A eso están llamados! ¿Qué temen perder? ¿Con qué los han chantajeado? Preocúpense por el “ser” de su rebaño que se va consolidando con el encuentro de tú a tú con Jesucristo. Si ustedes se ponen del lado de la Verdad y dejan la tibieza, serán apoyados por los que hemos respondido cristianamente a las inquietudes políticas y sociales de nuestra Patria. Se han convertido en cómplices del régimen, le están provocando un “infarto celestial” a Jesús, a Juan Pablo II, a Juan XXIII, a Pío XII, al P. Félix Varela, y a otros. Están pasando por comunistas, están encubriendo los delitos de lesa humanidad existentes en nuestro país y eso es incompatible con el cristianismo.

Les digo todo esto, además, porque ustedes me negaron un trabajo en la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba (COCC) por ser uno de los líderes del Movimiento Cristiano Liberación (MCL), porque a otros líderes del MCL le han ofrecido trabajos pero les han pedido a cambio que dejen su activismo político. Uno de ustedes acaba de prohibir mi participación y la de un grupo de amigos también católicos que aman a la Iglesia y que prestan servicios pastorales desde hace muchos años, en una misión que realizaríamos en un pueblo rural de la región central, todo porque soy militante de un movimiento cívico-pacífico sin afiliación religiosa, que inspirado en el humanismo cristiano, busca la Paz, los Derechos para nuestro país.

Me expreso así, porque también he participado en varios eventos, donde alguna representación suyas han estado presentes, y después de darles mi parecer, que no han coincidido, han determinado no invitarme más a los supuestos espacios de diálogo, y sus laicos oficialistas me han dejado de mirar. ¡Y vamos a dejarlo aquí! Por caridad.

¡Váyanse con su cuento de diálogo y reconciliación a otro lado! Conozco la Iglesia que “peregrina” en Cuba muy bien. ¡Eso lo saben! Y también saben, que pueden contar conmigo, pero no para hacerle el juego al tirano, sino para hacer redención del género humano, para enseñar la DSI y crear proyectos inspirados en ella, que traigan la liberación que queremos y necesitamos.

¿Qué acabo de hacer? Seguir algunas recomendaciones que el Papa Francisco nos dio a los jóvenes en la Jornada Mundial de la Juventud Rio 2013 y ejercer mi misión como laico y cubano. ¡Me tosté! ¡Enhorabuena!

*Manuel Robles Villamarín:

– Uno de los líderes del MCL en La Habana (2011 – ).

– Uno de los Fundadores y miembro del Equipo de Redacción de la Revista del MCL “Somos Liberación” (2012 – ).

– Director y uno de los Fundadores de la Publicación Juvenil Católica “IXTHYS” (2009 – 2012).

– Miembro del Equipo de Redacción de la Publicación Juvenil Católica “IXTHYS” (2008 – ).

– Miembro del Equipo Diocesano de la Pastoral Juvenil de La Habana (2009 – 2013).

– Ha sido catequista de niños y formador de juveniles católicos en su comunidad, las “Siervas de María”. Es un católico práctico.

– Bachiller – Técnico Medio en Informática.

– Tercer Año de Ingeniería en Telecomunicaciones y Electrónica (no terminó porque fue expulsado por el régimen por su activismo político y cercanía a la Familia Payá – Acevedo).

– Estudió DSI con el Instituto Internacional de Teología a Distancia de Madrid (España).

– Estudió Estándares Internacionales del Periodismo y Redacción de Noticias con el Institute for War and Peace Reporting (IWPR, Londres).

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