Payá Cepero 1er Aniversario 2013 SMALL

Declaración del Movimiento Cristiano Liberación en el Primer Aniversario de las muertes de Oswaldo Payá y Harold Cepero

Transcurrido un año de las muertes provocadas de Harold Cepero Escalante, activista del Movimiento Cristiano Liberación y de Oswaldo Paya Sardiñas, nuestro Coordinador Nacional, solicitamos una vez más una investigación independiente que esclarezca y haga pública la verdad sobre los hechos del 22 de julio de 2012.

Agradecemos a todos los gobiernos, instituciones, líderes y activistas políticos y a todas las personas que de manera individual o colectiva han expresado públicamente la necesidad de esta investigación internacional. Apoyados en todas las informaciones confirmadas y públicas que aseguran el carácter no accidental de la tragedia y la falsedad de la versión ofrecida por el gobierno cubano, invitamos a sumarse a nuestro reclamo a todos aquellos que miran la verdad como eslabón de la justicia y de la auténtica reconciliación entre hermanos.

Harol Cepero, destacado líder juvenil del MCL, tendría hoy 33 años. Era un joven católico que por muchos años sufrió la exclusión y la persecución que padecen los que en Cuba se atreven a enfrentar el poder totalitario. Sintió la vocación de trabajar por la liberación de sus hermanos cubanos muy temprano en su vida. Cuando le faltaban dos años para la graduación de médico veterinario fue expulsado de la Universidad por el decano en persona, a causa de sus esfuerzos por explicar el Proyecto Varela a sus compañeros en la Facultad. La política del gobierno cubano, entonces y ahora, no podía tolerar ningún tipo de expresión alternativa o intento de participación abierta en la vida política. La propuesta en la que Harold trabajaba, su valor y su actitud espontánea y libre, se hicieron demasiado peligrosos para los opresores.

Oswaldo Payá fundó el MCL en Septiembre de 1988, y poco tiempo después fue encerrado varios días  en el cuartel de la policía política en la Habana. Oswaldo quien fue galardonado por el Parlamento Europeo con el premio Andrei  Sajarov en 2002, por su trabajo en favor de la libertad, sufría acoso, reiteradas amenazas de muerte y la vigilancia de los cuerpos represivos de la seguridad del estado. En reiteradas ocasiones fue víctima de ataques a través de los medios nacionales de prensa del gobierno, mientras el más alto nivel del Partido Comunista mostraba odio por su labor cívica y pacífica y por su persona.

Oswaldo Paya, desafiando el peligro que le rodeaba, dedicó los últimos 24 años de su vida a promover el respeto a los derechos de todos los cubanos y rescatar la soberanía popular, que según sus propias palabras “ha sido secuestrada desde el poder”.

En Mayo del 2002 presentó más del doble del cuórum de firmas ciudadanas necesarias para que el gobierno cubano convocara a un referendo en la isla, esta petición no ha sido respondida violando lo establecido en la ley. La reacción violenta del gobierno fue encarcelar a los líderes del Proyecto Varela durante lo que el propio Oswaldo denominó la “Primavera de Cuba”.

Meses antes de su muerte Oswaldo denunció enérgicamente la componenda existente entre sectores de poder, para garantizar la sucesión de las viejas generaciones comunistas totalitarias por otras seudoreformista que ignoraran los derechos del pueblo, bautizando este macabro y peligroso plan como  “Cambio Fraude”. Cuya respuesta compartió con numerosos grupos de la oposición pacífica a través de la campaña del Camino del Pueblo. Una hoja de ruta que se inicia con el diálogo nacional y culminará con la celebración de elecciones libres y plurales en la Isla. Toda su labor le mereció la nominación al premio Nobel de la Paz en 6 ocasiones.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, el Movimiento Cristiano Liberación, ratifica su voluntad de no cesar en el reclamo hasta  alcanzar  toda la verdad sobre la muerte de Harold y Oswaldo y descalifica la versión de los hechos emitida por el gobierno cubano. Hoy reiteramos nuestro compromiso de lucha cívica y pacifica por alcanzar el respeto a los derechos, el disfrute de la libertad y la prosperidad del pueblo de Cuba.

Denunciamos y rechazamos el Cambio Fraude, como lo hicieron Oswaldo y Harold. Ante esta burda manipulación de un gobierno que no tiene nada ofrecer al pueblo, reclamamos la realización de un plebiscito, que permita a los cubanos decidir el camino de su presente y futuro como nación.

Para mayor honra de las memorias de Oswaldo Payá y Harold Cepero.

“Todos Cubanos, Todos hermanos y Ahora la libertad”

Consejo Coordinador del MCL

22 de Julio de 2013.

Los miembros del Movimiento Cristiano Liberación invitan a un coloquio sobre el Legado de Oswaldo Payá

Viernes 19 de Julio, 2013 Hora: 8:00 p.m. Salón La Sagrada Familia de la Iglesia La Inmaculada. 4497 West 1st Avenue, Hialeah, Florida 33012

La familia Payá y el Movimiento Cristiano Liberación los invitan a acompañarnos en la celebración eucarística en memoria de Oswaldo Payá y Harold Cepero que presidirá el Rector de la Ermita el Pbro. Juan Rumin

Lunes 22 Julio, 2013 Hora: 8:00 p.m. Ermita de la Caridad.

http://cubanexilequarter.blogspot.com.es/2013/07/oswaldo-paya-and-harold-cepero-events.html

Misa por Oswaldo Payá y Harold Cepero en Cementerio de Colón , La Habana , 22 de julio de 2013

El Movimiento Cristiano de Liberación (MCL) desea invitarle a la celebración de la Santa Misa en acción de gracias por la vida de Oswaldo y Harold. La Eucaristía tendrá lugar en la Capilla del Cementerio de Colón el día lunes 22 de julio a las 3 pm. Se pide como gesto, además de su presencia, llevar una flor para culminada la celebración, peregrinar hacia el lugar donde descansan los restos de nuestro querido Oswaldo. Si es posible, haga Ud. extensiva esta invitación a cuantos deseen compartir este momento

Santa Misa en Memoria de Oswaldo Paya y Harold Cepero en Madrid

http://www.oswaldopaya.org/es/2013/07/18/santa-misa-en-memoria-de-oswaldo-paya-y-harold-cepero-en-madrid/

Celebración Eucarística en Memoria de Oswaldo Payá y Harold Cepero.Primer Aniversario de su  paso a la Eternidad.Día: 22 de Julio.Lugar: Parroquia San Fermín de los Navarros. Paseo Eduardo Dato 10. Madrid. Hora 20:40.

Para el amigo sincero. Por Rolando Sabin.

Hay hombres en la historia que dejan huella perenne en su entorno, unos pocos en su época y muchos menos, quedan en la memoria eterna para bien de las generaciones futuras. De uno de estos últimos, se cumple el 22 de julio de 2013 el primer aniversario de su muerte. Una muerte ocurrida en circunstancias aún no esclarecidas, aunque todas las evidencias apuntan a un fin violento que  no se corresponde con la versión gubernamental. Aclaración que clama la más elemental justicia, y que más tarde o más temprano, ha de llegar.

Aquel día murió también Harold Cepero. No le conocí. A través de sus escritos y de los testimonios de sus amigos, sin embargo, he podido acercarme a él y hoy puedo decir que me hubiera gustado ser su amigo. Además, los amigos de Oswaldo, son mis amigos.

Con Oswaldo es diferente. Nos unían muchas cosas. La mayor de todas, haber compartido el amor del Dios de la verdad y de la historia. Haber vivido la fe en la misma parroquia del Cerro que nos hizo amigos y hermanos.

Cuando Regis me pidió si podía escribir sobre él, retomé una antigua intención, que está por cumplir 365 días. Y que se me hacía difícil. No obstante, aquí estoy, querido amigo, tratando de evocarte, de compartir con aquellos a quienes pueda interesar alguna faceta tuya desde mi punto de vista.

Vivo convencido que tenemos una deuda inmensa con Oswaldo Payá. Su figura será mejor valorada cuando pasen los años, cuando las pasiones disminuyan sus fuegos intensos y la serenidad inunde el análisis. Aun así, es imperativo asumir la deuda acumulada con él, ahora. O no nos lo perdonarán las futuras generaciones. Es imperativo asumir la recopilación de datos para escribir una  biografía de Oswaldo, ahora, cuando todavía viven los testigos oculares de su vida y su obra. Una biografía leal a la verdad, que no le traicione en oportunismos ni versiones viciosas ni viciadas. Que le dé a conocer en todas sus facetas, que son muchas, y todas dignas de ser contadas y preservadas. Permitir que se pierdan estos datos es una afrenta a la memoria histórica patria y eclesial que no nos perdonarán las generaciones futuras. De la misma forma, es imperiosa una recopilación de su obra. Es un tesoro invaluable. Con el pasar del tiempo, se comentará. Pero hoy es necesario recopilarla, y preservarla. Incluso, darla a conocer. Tenía escrito un libro que le ilusionaba publicar pero no fue posible en vida, y ahora por fin verá a la luz gracias al esfuerzo de su esposa y su hija. Pero aguardan sus textos, comentarios, declaraciones, análisis. La iconografía sobre Oswaldo, de la misma forma, debe recopilarse y preservarse, bien clasificada. Tengo el honor de haberle fotografiado en muchas ocasiones, y mis fotos están a disposición de quien se empeñe en el intento. Pienso en lo triste que estaría la historia patria sin los esfuerzos de un Gonzalo de Quesada.

Quizás con los años una Fundación Oswaldo Payá se ocupe de estos menesteres. De momento, aún queda la tarea de dotar a los cubanos del derecho a los derechos, su más caro anhelo.

De Oswaldo se pueden escribir muchas páginas. Quisiera hoy apenas compartir algunos recuerdos del ser humano que fue y sigue siendo.

A Oswaldo nadie le llamaba así, sino Osvaldo. Jamás le vi corregir el error, que parecía divertirle. La primera memoria que tengo de él, es la de un adolescente casi joven, catequista en la parroquia, y yo apenas un niño. Se llevaba bien con mi padre y con los años fuimos siendo amigos, lo cual no es ningún mérito: Oswaldo era una persona muy sencilla, muy alegre, siempre con una respuesta ingeniosa a flor de labios, siempre cercano. Detrás de su verbo ingenioso, podían vislumbrarse verdades profundas, palabras de consuelo, podía animarte un mal día en segundos. Era la persona con quien quieres compartir tanto un día de playa como el peor de tus dolores. Era el amigo sincero, que te da la mano franca. Aunque no le cultives la rosa blanca ni en junio ni en enero. Él, sin embargo, sí que era capaz de cultivar una rosa blanca, y dos y tres, incluso para el cruel que le arranca el corazón con que vive. Y por eso le podía decir: yo no te odio, pero no te tengo miedo.

Con el compartir en la gran familia en la cual se convirtió la parroquia del Cerro, nos fuimos acercando. Eran años en que la descristianización de la sociedad cubana se hacía de forma brutal, y asistir a la Iglesia te convertía en un apestado. En la pequeña parroquia del Salvador del Mundo, las familias católicas que no emigraron y decidieron no abandonar la fe, se encontraron que apenas ocupaban la mitad de los bancos del templo en las misas de los domingos, pero se fueron uniendo en torno a una comunidad que creció fuerte y en la cual el párroco, el padre Petit, actual obispo auxiliar de La Habana, logró hacer crecer unida y sólida.

Un buen día de 1987, comenté a Oswaldo una idea que acariciaba hacía tiempo, hacer un boletín parroquial. Se apasionó con ella y poco después la había madurado: ante la celebración de la séptima asamblea ordinaria del Sínodo de los obispos, dedicada a la misión y vocación de los laicos en la Iglesia en el mundo, celebrada entre el 1º y el 30 de Octubre de 1987, quería imprimir una hoja con las noticias sobre tan importante evento. Así surgió Ecos del Sínodo, la primera publicación independiente en Cuba que con medios propios, informaba sobre una realidad con cierta inmediatez, realidad de la que nada se decía en los medios oficiales. En esta hoja comenzó Oswaldo a escribir algunas de las ideas que ya venía meditando. También escribíamos el Dr. Santiago Cárdenas y yo, y colaboraba en la creación y distribución Ramón Antúnez. Se imprimieron los primeros números en un local de la parroquia, con medios cuasi primitivos, y se dejaban cada domingo algunos ejemplares en las puertas de las iglesias de La Habana. Con sorpresa supimos que muchos las buscaban,  que pasaban de mano en mano y llegaban, sin saber cómo ni cuándo, incluso a Miami. Cuando ya casi cumplía su cometido, fue prohibida por el Arzobispado de La Habana. Y se guardó la debida obediencia, se dejó de publicar.

Un año después vio la luz Pueblo de Dios. Y una vez más Oswaldo expone sus ideas sobre una situación insostenible, pero con un sello singular: él sabe que es posible un cambio. Muchas personas, de todos los estratos y jerarquías, me han dicho que Oswaldo vivía una utopía. Que su sueño era irrealizable. Aunque nunca he sido político, siempre he dado la misma respuesta: también eso decían de Jesús. Aún lo dicen de sus seguidores, lo he leído recientemente sobre el papa Francisco. Lo cierto es que más de dos mil años después, con muchas más luces que sombras, aquí estamos. Y esa era la fuerza de Oswaldo: su fe en que la utopía es posible, el sueño es realizable.

Pueblo de Dios tuvo una acogida enorme, pero también fue enorme el esfuerzo por suprimirlo. Y una vez más la obediencia debida. De aquellos seis números publicados, algunos conservan como verdaderos tesoros las hojas ya amarillas por el paso del tiempo. Unos dos mil ejemplares del último número, que quedó sin repartir, estuvieron escondidos en la parroquia durante años, hasta que en unos de esos arreglos impostergables desaparecieron para siempre. ¿O no? Las hojas para imprimirlo se compraban en las tiendas de recursos inmóviles de las empresas, así como los esténciles. No existían fotocopiadoras en aquel entonces. Ya en la pluma de Oswaldo se vislumbraba la claridad de objetivos y la comprensión del problema cubano, y eso lo advirtieron bien pronto los censores.

En la parroquia existía una venerada costumbre dominical. Después de la misa, en la sala que estaba por la entrada lateral, ante la oficina, solía reunirse un grupo de amigos para conversar sobre las últimas noticias nacionales e internacionales. Le llamaban “la peña”, y allí aprendíamos en silencio los más jóvenes, del debate de los mayores, a veces apasionado, en el que todas las opiniones eran válidas. Verdadera escuela de democracia en medio de la censura más férrea que se vivía fuera de los vetustos muros. Cuando años después, surgió la idea de estudiar el pensamiento cubano, Oswaldo propuso retomar la idea de la “peña”, y surgió así la Peña Cristiana del Pensamiento Cubano. El primero en ser estudiado, el padre Félix Varela. Descubrirle fue una gozada. La Peña se hizo famosa y vinieron emisarios de diverso género a pretender desarmarla. En ella las ideas que ya maduraba Oswaldo fueron profundizándose. Y años después, el Proyecto Varela vio la luz, y logró empezar a hacer realidad la utopía.

Al año de la prohibición decidió fundar el Movimiento Cristiano Liberación. Y ya se conoce el recorrido posterior. Unos dos años después fuimos detenidos, previos registros intensos de nuestras casas, Oswaldo, Santiago Cárdenas y yo. Una vez liberados, se desató un intenso dispositivo de seguimiento de nuestras personas. El agente encargado del caso, que se hacía llamar Edgar, aparecía como una sombra en los lugares más insospechados y nos sometía a intensos interrogatorios, lo mismo en el centro de trabajo que en la iglesia. En una de esas ocasiones, en la puerta de la parroquia El Salvador del Mundo, me dijo con toda claridad: tú sabes que tu amigo anda en bicicleta por toda La Habana y puede tener un accidente. Nunca se lo dije a Oswaldo, porque pensé que esa era la intención de ellos. Pero sí se lo comenté a su hermano mayor, Ale. Por si ocurría, que no quedaran dudas. Lamentablemente, más de veinte años después, ocurrió.

¿Qué más puedo decir hoy? Como amigo, como hermano, como su médico personal y de su familia, me tocó compartir muchos momentos dulces y amargos. Nos gustaba sentarnos a conversar los domingos, después de misa, entonces me comentaba sus ideas y compartíamos opiniones. Le gustaba contrastar opiniones diversas. A veces, me hablaba del dolor profundo que le producía la traición de algún amigo, la incomprensión de algunos, el ataque furibundo de aquellos en quienes no cabía esperar sino paz y consuelo. Nunca le escuché una palabra de odio hacia nadie. Y cuando se molestaba ante una situación, con increíble rapidez la pasaba por el tamiz del perdón y la reconciliación.

A veces cuando yo  regresaba caminando desde La Habana Vieja u otro lugar, el claxon  del viejo VW me sorprendía cruzando una calle, era Oswaldo que me recogía y me llevaba hasta la casa. Era así de sencillo.

Era también un hombre de detalles. Cuando viajó a Europa a recibir el premio Sájarov, en la mañana del primero de enero sonó el teléfono de mi casa: la voz de Oswaldo, desde España, para felicitarme por el año nuevo y darme una sorpresa: le pasó el teléfono a su cuñado Panchito, mi amigo y mentor, con quien él sabía que yo no hablaba desde su salida del país, muchos años antes. Así era de especial.

Cuando pasaba ante un pobre, su rostro se desfiguraba. Y entonces buscaba la mejor manera de hacerle llegar una ayuda sin que la persona que la recibía se sintiera humillada. Jamás le vi pasar ante un ser humano que sufría, sin que se le revolviera el alma e intentara aliviar de alguna manera el dolor de aquella persona.

En las Navidades se hizo tradición hacernos una foto juntos, los amigos de la vieja guardia que íbamos quedando. Y si todos se marchaban, la hacíamos nosotros dos. Disfrutaba mucho la Navidad. Cada año me encargaba una selección de villancicos, para volverla a encargar el año siguiente, pues en los doce meses entre una Navidad y otra, invariablemente, se le extraviaban. Amaba los libros, algunos de los cuales eran tesoros para él. Y para mí. Compartíamos una colección de libros de la Biblioteca de Autores Cristianos, llamada: Cristo y las religiones de la tierra. Él tenía un tomo, yo otro, y el tercero sospechábamos que monseñor Petit. Cuando vine a España le dejé el mío, é tenía la ilusión de reunir los tres algún día.

La noche del 22 al 23 de julio de 2012 yo me encontraba trabajando. Ya era tarde cuando el móvil me avisó que tenía una llamada. Era Panchito: no sabía cómo darme la noticia. Tuve que adivinar que algo grave sucedía y solo una palabra me vino a la mente: ¡Oswaldo! Lo confieso sin pena, lloré como un niño. Mis compañeras de trabajo me acompañaron a la capilla y allí traté de aceptar la dura realidad. Llamé a Rosa María a La Habana, sus primeras palabras fueron: Han matado a mi padre. Su voz serena no podía ocultar el inmenso dolor de sentir cómo le habían arrancado la vida a Oswaldo.

Todavía cuesta aceptarlo. En aquellas celebraciones de fin de año, Alejo, el padre de Oswaldo, cada año nos decía que el siguiente iba a ser el año de la Liberación. Y con el tiempo, en la mayor complicidad, cada 31 de diciembre, después de la foto de marras, brindábamos con una frase que evocaba la de Alejo, pero imbuida del sabor bíblico de la diáspora hebrea: “el año que viene, en Jerusalén”.

No me cabe duda que este año brindaremos de la misma forma. Y que más temprano que tarde tus sueños serán realidad. Los cubanos seremos uno en la diversidad, y se respetarán y protegerán los derechos de todos, también el derecho a los derechos. Se hará justicia, porque la justicia es condición indispensable de la libertad. Y en una nueva Cuba, los cubanos te harán vivir en cada rostro feliz y digno. Y recordarán siempre que uno de los padres fundadores de la nueva Cuba, se llama Oswaldo Payá.

Rolando Sabin

Vigo, 18 de julio de 2013

ACIPRENSA: Primer año de la muerte de Payá es recordado con Misas dentro y fuera de Cuba

LA HABANA, 19 Jul. 13 / 06:35 pm (ACI/EWTN Noticias).- Este 22 de julio los cubanos recordarán el primer año del fallecimiento del fundador del Movimiento Cristiano Liberación (MCL), Oswaldo Payá, y del activista Harold Cepero, con Misas dentro de Cuba y en otros países como Estados Unidos, Brasil y España.

“El Movimiento Cristiano de Liberación (MCL) desea invitarle a la celebración de la Santa Misa en acción de gracias por la vida de Oswaldo y Harold”, señala el movimiento disidente en su sitio web.

En el caso de Cuba, “la Eucaristía tendrá lugar en la Capilla del Cementerio de Colón el día lunes 22 de julio a las 3 pm” y “se pide como gesto, además de su presencia, llevar una flor para culminada la celebración, peregrinar hacia el lugar donde descansan los restos de nuestro querido Oswaldo. Si es posible, haga Ud. extensiva esta invitación a cuantos deseen compartir este momento”.

Ese mismo día, miembros del MCL en Madrid (España) y amigos de la disidencia cubana participarán en la Misa que se realizará en la parroquia San Fermín de los Navarros a las 8:40pm. Mientras que en Estados Unidos la celebración Eucarística tendrá lugar a las 8:00pm en la Ermita de la Caridad, en Miami. La Misa será presidida por el rector de la Ermita, el Pbro. Juan Rumin.

El recuerdo de ambos representantes de la disidencia cubana también llegará a Brasil, donde la Misa se realizará 21 de julio a las 7:00pm en Acaraú (estado de Ceará). “Oswaldo Payá y Harold Cepero dieron su Vida por sus hermanos, por eso cada día están más presentes. Sabemos que fueron asesinados por agentes de la dictadura cubana. En su honor y memoria celebramos Misa por sus almas. Oswaldo y Harold, no los olvidamos y seguiremos en la lucha”, expresa la convocatoria.

Como se recuerda, el MCL ha solicitado a las instancias internacionales realizar una investigación que aclare las circunstancias en que murieron ambos opositores.

Para apoyar la petición para una investigación internacional se puede ingresar a http://www.change.org/es/peticiones/comunidad-internacional-aclaren-las-circunstancias-de-la-muerte-de-oswaldo-paya-y-de-harold-cepero

Enlaces relacionados: http://www.aciprensa.com/noticias/primer-ano-de-la-muerte-de-paya-es-recordado-con-misas-dentro-y-fuera-de-cuba-87420/#.Uepyxo0qxqW

CARTA DE LA ORGANIZACIÓN DEMÓCRATA CRISTIANA DE AMÉRICA A LA FAMILIA PAYA-ACEVEDO Y EL MOVIMIENTO CRISTIANO LIBERACIÓN.

Ciudad de México, 19 de julio de 2013

Estimada Familia Payá Acevedo,

Estimados amigos del Movimiento Cristiano de Liberación,

Al cumplirse el primer aniversario de la partida de nuestro amigo y compañero de lucha, OSWALDO

PAYÁ SARDIÑAS, y en los momentos que muchos de sus amigos se encuentran reunidos en Cuba y en otros lugares del mundo para honrar su memoria y sus convicciones democráticas, la

ORGANIZACIÓN DEMÓCRATA CRISTIANA DE AMÉRICA (ODCA), desea expresar su tributo al hombre que ofreció su vida luchando por la libertad y la felicidad de sus compatriotas.

Para la ODCA, el testimonio de vida de Oswaldo Payá fue un ejemplo de consecuencia en los valores democráticos y cristianos que compartimos y una inspiración para los hombres y mujeres que hoy luchan por las libertades, la democracia y los derechos humanos en el mundo.

Estamos seguros que su presencia moral siempre nos acompañará. A nosotros como organización política internacional, pero por sobre todo, a sus hermanos y compatriotas –en el exilio y dentro de

Cuba- hasta lograr el sueño colectivo de un continente y una Cuba donde impere el respeto a la dignidad de la persona humana.

Oswaldo Payá, desde nuestra visión valórica, es un modelo de lo que representa el hombre integral, un político comprometido con su pueblo y con su tiempo, un cristiano comprometido con el prójimo y los más desvalidos, un hombre esencialmente humanista, amante de su familia y de los demás seres humanos.

Nos asiste la convicción que su vida seguirá inspirando nuestra lucha por la libertad, la democracia y el reconocimiento de los derechos a los que el pueblo cubano tiene derecho. Al mismo tiempo, será también una guía para seguir su camino como político, como cristiano y como persona humana.

En este día tan especial, reciban Ofelia Acevedo, Rosa María, Oswaldo José y Reinaldo Isaías nuestro abrazo y nuestro cariño.

Reciban también, estimados amigos del Movimiento Cristiano Liberación nuestro compromiso de seguir demandando la verdad y justicia por las muertes de nuestros amigos, Oswaldo Payá y Harold

Cepero, y de reafirmar nuestro respaldo a la lucha por la libertad del pueblo cubano.

En este día tan especial, en que recordamos la triste partida de nuestros amigos, reciban todos los hombres de buena voluntad que luchan por la dignidad del hombre un abrazo fraternal de nuestra internacional.

Reciban un abrazo desde los confines de nuestra América hasta alcanzar cada pueblo, cada calle y cada casa de Cuba, en los que habitan muchos corazones libres que comparten el mismo sueño de

Oswaldo y Harold: vivir en una Patria que ame a sus hijos y en la cual sean ellos –en libertad, igualdad, democracia y fraternidad- los constructores de su propio destino y de su felicidad.

En la fraternidad demócrata cristiana que Oswaldo nos enseñó, un abrazo y nuestra amistad

JORGE OCEJO MORENO

PRESIDENTE DE ODCA

FRANCISO JAVIER JARA

SECRETARIO EJECUTIVO DE ODCA

A Year After the Crime. By Regis Iglesias

On Sunday July 22, 2012, a friend from Madrid phoned and asked me to contact our Cuban friends to inquire after two young people who had gone to Cuba to visit them – Angel Carromero, a Spaniard, and Aron Modig, a Swede. She said that she had unconfirmed information that the two got into some trouble. Angel Carromero was the leader of the youth organization New Generations of the Spanish Popular Party and Aron Modig worked as the chairman of the Young Christian Democrats of Sweden.

I dialed the home-phone of Oswaldo Paya. “He is not at home”, I heard a voice from the receiver. It was his eldest son who answered the phone and told me that his mother had gone to the grandma’s but that he could go and get her. After a while I could finally talk to Ofelita, Oswaldo’s wife and co-founder of MCL in 1988, she promised that she would investigate the matter.

Only minutes later, around 9:15pm, I got another phone-call. The friend who had called before begged desperately that I try to get more information because as far as she knew from a text message sent from Modig’s mobile phone from Cuba to Stockholm, the car with Modig and Carromero had been chased by several vehicles of the Cuban Secret Police, one of which hit it and rammed it out of the way. As my friend informed me, three people were admitted to a hospital and the fourth was missing. “Please, find out who were the two Cubans travelling with Carromero and Modig,” the voice from the receiver pleaded.

My phone was almost out of credit then. Trying hard to ignore the apprehension I was filled with, I took the phone and texted Ofelita the information I had just received from my Madrid friend. Only a few seconds after I had sent the message, the uncertainty I felt became unbearable. Something deep inside of me made me shivered all over, as if it were a warning. I found an old phone card with a credit for a few-minute call, so I took it and called to Cuba. “Ofelita, I had just sent you a message because there are people here who are concerned about what had happened. Do you happen to know who were the two Cubans travelling with the lads (Carromero and Modig)?” Ofelia answered, nervously: “Regis, they were travelling with Oswaldo and Harold. With the two of them.” A lump formed in my throat. I told her that I would post the news on our website as it was necessary to protect the two men. “Do it immediately,” said Ofelita and got back to trying to reach Oswaldo.

A while after that, Rosa Maria Paya, Oswaldo’s daughter, confirmed: “Regis, I called on my daddy’s mobile and the person who answered it told me that the owner of that phone had died…“ No!,” I shouted, “They have said this only to make us worry, to disturb us. He can’t be dead!,” I continued, desperately. “Regis, they have killed my father,” said Rosa Maria…

People of dubious political identity were quick to call the event an “accident”. Than they asked for presumption of innocence for those who have killed thousands of Cubans in the last half a century. In the whirl and twirl of countless categorical and hypocritical statements, the family of the deceased received a direct threat – they were advised that „for their own good, they had better accept that it was an accident”… Modig apologized for having shown solidarity with the Cubans and their quest for freedom and returned to his homeland safe and sound. As far as Carromero was concerned, an untenable show was staged, accusing him of having committed a “reckless homicide”. Spain’s strategy was to keep mum and accept the official version of the events in order to get Carromero back to Madrid alive. Six months after that, young Carromero finally returned to his country. Yet, despite all the available information, he came back as a culprit and has been treated as one by the government of his own country. Various factors are at play, including the Spanish government’s interest in the island and a part of Latin America that has been under rule of left-wing puppets.

Despite being kept prisoner, Angel Carromero was able to call us after he had returned. We met and he told us what had really happened, or rather what he remembered after months of torture including various ways of inserting non-specific fluids in his body. Carromero’s courage has earned him attacks from the leftist press and has made him victim of acts of public harassment.

Despite all this, our Movement has not stopped asking for justice. All the time and in every forum we have been calling for an international investigation that would reveal to the public what really happened after Angel and Aron had been dragged out of the crime scene, leaving Oswaldo and Harold still alive. Both in Cuba and abroad, the Christian Liberation Movement has continued making efforts to carry out real changes that would give sovereignty back to the people. It has been working on it in the midst of fierce repression, in spite of violent attacks and harassment suffered by its leaders, expatriated after having spent many years in prison. Oswaldo and Harold are still with us. And they will be with us the day our country is liberated.

Regis Iglesias
Regis Iglesias is a spokesman of the Christian Liberation Movement and a former prisoner of conscience, currently exiled in Spain.

——————————————————————————————————————————————-

A un año del crimen.

El domingo 22 de julio de 2012 recibí una llamada telefónica en Madrid de una amiga que me pedía preguntara a nuestros líderes en Cuba por  los jóvenes extranjeros que habían ido a visitarles a ellos en la isla. Aparentemente los visitantes, Angel Carromero y Aron Modig, líderes de las juventudes del Partido Popular español, el primero y del Partido Demócrata cristiano de Suecia, el segundo, habían tenido algún problema según  información no confirmada recibida por amigos de Modig y Carromero.

Llame a casa de Oswaldo Paya, no se encontraba. Ofelita, la esposa de Oswaldo y fundadora del MCL junto a él en 1988 estaba en esos momentos de visita donde su madre y su hermana y podría localizarla allá, me dijo al auricular su hijo mayor. Volví a llamar por teléfono y esta vez tuve suerte. Ofelita disimulando en vano su preocupación prometió indagar.

Minutos más tarde, alrededor de las 9:15pm, recibo otra llamada en Madrid. La amiga que antes había hablado conmigo me pedía desesperada que recabara más información pues lo ocurrido, según un mensaje de texto enviado desde el teléfono de Modig en Cuba y recibido en Estocolmo, fue que habían sido perseguidos en la carretera por varios autos de la policía política cubana, que uno de estos les golpeo y saco de la carretera. Había, según me comenta mi amiga, tres personas ingresadas en un hospital y una cuarta desaparecida. “Por favor averigua quienes eran los dos cubanos que viajaban con Carromero y Modig” me ruega la voz del otro lado del auricular.

Yo ya no tenía casi saldo para llamadas. Intentando restar en mi mente importancia a la amarga corazonada que sentía en esos momentos transmito en un mensaje a Ofelita el recado que mi amiga de Madrid. Pasaron solo unos segundos luego de que envié aquel mensaje. No podía soportar más la incertidumbre, algo comenzaba  a alertarme en lo profundo y un escalofrío me dominaba. Llame a Cuba con los pocos minutos que quedaban en una vieja tarjeta de pre pago que encontré.

-”Ofe, te acabo de enviar un mensaje pues acá están preocupados con lo que ha pasado. Tu sabes quién eran los dos cubanos que viajaban con los muchachos (Carromero y Modig)?”

Ofelia me respondió nerviosa  -”Son Oswaldo y Harold, Regis, son ellos dos”. Se me hizo un nudo en la garganta. “Voy a publicar en nuestra web la noticia, hay que protegerles ahora…””Si hazlo ya”, me responde Ofelia que quedo en seguir indagando pues aún no se comunicaba con Oswaldo.

Fue Rosa Maria Paya, hija de Oswaldo, quien en rato después me confirma: “Regis, llame  al móvil de mi padre y una persona me ha dicho que el dueño de ese teléfono había fallecido…” “No!, le replique, eso lo dicen para preocuparnos, para molestarnos. No puede estar muerto!”, respondí desesperado. “Regis, han matado a mi padre”, me responde Rosa María…

Algunos, con dudosa identidad política, se apresuraron de inmediato a calificar los hechos como “accidente”. Luego fue pedir “presunción de inocencia” para quienes por más de medio siglo han asesinado miles de cubanos. El aquelarre entre frases lapidarias e hipócritas; la amenaza directa “por el bien de la familia mejor acepten que fue un accidente”…

Modig se disculpaba por ser solidario con la libertad de los cubanos, regresaría en breve sano y salvo a su casa. Carromero era culpado y un show insostenible se monta acusando de “homicidio imprudente” a la víctima.

La estrategia de España es callar y aceptar la versión del régimen según dicen “para lograr regresarle con vida a Madrid”. Seis meses después de vuelta esta en Madrid el joven Carromero.  Pese a toda la información sobre el atentado que se tiene en medios políticos españoles, viene como reo y como reo es tratado por el gobierno de su propio partido. Los intereses ibéricos en la isla y en una Latinoamérica dominada por una mafia de fantoches izquierdistas, están en juego.

Pero Angel Carromero a su regreso aunque prisionero, nos llama. Nos reunimos y nos cuenta lo ocurrido, lo que recuerda luego de meses torturado con varias vías insertadas en su cuerpo por las que le pasaron sueros de  líquidos sin precisar. Su valor le cuesta ataques en la prensa de izquierda, actos de acoso público. Le cuesta continuar con una cadena telemática aun en su pie.

No hemos dejado de pedir justicia, no hemos dejado todo este tiempo de solicitar en cada foro una investigación internacional que haga público lo que realmente ocurrió luego de que Ángel y Aron fueran sacados violentamente de la escena de los hechos y dejaron con vida a Oswaldo y Harold.

El Movimiento Cristiano Liberación no se ha detenido ni dentro ni fuera de la isla trabajando por los cambios reales que devuelvan la soberanía popular a los ciudadanos.  Lo hemos hecho en medio de una feroz represión, violencia contra nuestros líderes internos y acoso contra quienes hemos sido desterrados  luego de muchos años de prisión.

Oswaldo y Harold nos continúan acompañando. Ellos también estarán con nosotros el día de la, liberación.

(Fin)

Enlace relacionadohttp://cubalog.eu/2013/07/a-year-after-the-crime/

ABC: Un año sin Oswaldo Payá. por Carmen Muñoz

https://www.abc.es/internacional/20130722/abci-publicar-aniversario-muerte-paya-201307201927.html

Oswaldo Payá: The seed that will sprout. by Ernesto Martini

http://www.oswaldopaya.org/es/2013/07/22/oswaldo-paya-the-seed-that-will-sprout-by-ernesto-martini/

Oswaldo Payá died one year ago today. I find it difficult to remember that tragic event because I resist the thought that it happened.

How can I write about those days without feeling my heart wrung by the pain produced by the violent departure of Oswaldo and and his colleague Harold Cepero?

“Let’s meet again on Sunday afternoon,” were the last words I exchanged with Oswaldo two days before his death. while I helped to evacuate — as discreetly as possible — some leaders of the Holguín Christian Liberation Movement (MCL), the organization Oswaldo founded.

About Harold I only remember how frazzled we were on that Friday, when we had to pick up — at various places in Havana — the men who had come from Holguín for a reunion. Despite the many plans we made to ensure a successful gathering, something always went wrong.

That fateful Sunday I was working in a friend’s shop when the cell phone rang. It was Oswaldo’s wife, Ofelita, who informed me that he was dead. I ran home to get my wife and rushed to a house in Havana’s Cerro district where other friends had gathered.

They confirmed to me what until that moment I hoped might not be true. I embraced one of those friends and let loose the pain I felt inside.

The arrival of Ofelita and her children from the airport brought me back to reality. Their futile effort to travel as soon as possible to the site of the events left me no other option than dealing head-on with the situation.

Rosa, Payá’s daughter, and her mother told me about phone calls from Regis Iglesias, MCL’S spokesman, and about their own attempts at calling Oswaldo’s cell phone and about the confirmation of Oswaldo’s death in a traffic accident. At the time, there had been no confirmation of Harold’s death because he was said to be in a hospital.

Phone calls continued to arrive, as well as text messages. “We were rammed from behind and shoved off the road,” one message said. It had not been an accident. It had been a premeditated attack and the two friends who traveled with them had been detained.

The existence of those messages, which proved the homicidal nature of the events, was confirmed by friends in Spain and Sweden, the home countries of other occupants of the car. There was no possible doubt. The Cuban regime had murdered Oswaldo and Harold.

The phone did not stop ringing all night long, with questions from the media and condolences from friends and members of the movement. It was an interminable night.

On Monday morning, another colleague and I went to the Colon Cemetery to arrange for the burial. Oswaldo’s body was brought to Havana.

Followed and watched all the time by the political police, we are able to make the arrangements. On the day of the funeral mass, after an hours-long wait, Oswaldo’s body was brought into the church, the same place where he made a commitment to take up Jesus’ cross and follow him. There was a burst of applause, shouts of “Long live the Varela Project!” Hundreds of people filled the church. Traffic along the surrounding streets was halted by the massive crowds.

The procession past Oswaldo’s coffin continued for a long time. Mourners expressed their condolences to the family. Where did so many people come from?

Past the coffin walked not only members of the opposition and parishioners of the church where Oswaldo was so well known. Past the coffin walked his neighbors, his colleagues, people who, out of fear, never approached Oswaldo or ignored his friendly greeting. They went there to show their respect for a man who was more than a hope.

A final mass was held on the day of the funeral. Despite the eaarly hour, the church was full. Days later, a friend told me that several thousand people went through the church.

It was the most memorable mass I’ve ever attended, a physical farewell to a man who in the past 25 years I had admired and respected as if he were my father. It was a final challenge and a final opportunity to be with him. At the end, we read a statement of commitment to, and continuity for, our peaceful struggle to free our homeland.

At the cemetery, hundreds of people are waiting for the coffin and a loud ovation greeted it. We walked to the gravesite, where we deposited not the body of Oswaldo Payá but a seed that will sprout, grow and bring the fruits of freedom for which he gave his life.

Ernesto “Freddy” Martini has been a member of the Christian Liberation Movement since 1988 and a member of the MCL’s Coordinating Council since 1998. He has found exile in Miami.

————————————————————————————————————————————————————

La semilla que germinará

Por Ernesto Freddy Martini

Resulta  difícil poder recordar ese trágico suceso hace casi ya un año, cuando aun me resisto  a la idea de lo ocurrido. ¿Cómo congeniar la idea de escribir sobre esos días sin que el corazón se me estruje por el dolor que produce la ausencia violentada de Oswaldo y Harold?

-”Nos vemos el domingo por la tarde”, fueron las últimas palabras que cruce con Oswaldo el viernes 20 mientras ayudaba a evacuar con toda la discreción posible a algunos líderes del MCL de Holguín que habían compartido buena parte de la tarde-noche con nosotros  en una reunión de  trabajo.

Del Bala, perdón, Harold, solo recuerdo lo agitado de aquel viernes en que debíamos recoger por separado en diferentes puntos de la Habana a los holguineros que estaban por llegar. No importa cuántos planes pudiéramos habernos hecho  para que todo marchara bien, siempre sucede algo.  Por suerte para nosotros y a pesar de las dificultades, llegamos todos y a tiempo para evitar la mirada indiscreta, el comentario inoportuno y hasta la delación del chivato que aguarda agazapado en una esquina.

Trabajaba en el taller de un amigo cuando el tono de “El comandante” irrumpió en la tranquilidad del taller. “Tengo las manos llenas de barro después tomo el teléfono”, pensé, pero el sonido prolongado me levanto de la silla y me acerque a mi celular. Era Ofelita.

-Dime Ofe

-Freddy corre para acá que Oswaldo falleció…

-Que?! Ofe!, Ofe!, Ofe!…

Tome mi mochila y todo lleno de barro salí corriendo para mi casa. Mi esposa me esperaba para almorzar, ya hacía rato que había pasado la hora como casi siempre  me sucedía los domingos que trabajaba en el taller.

-¿Qué paso?

-Ofelita me llamo y me dijo que Oswaldo había fallecido

-Pero ¿Cómo?! ¿Qué paso?!

– No sé, vístete rápido y vamos

Nunca me pareció tan lejos el Cerro, me sentía mareado y todo el cuerpo me temblaba, no comprendía que podía haber pasado.

No fue hasta que llegue a Peñon 221.La casa llena de personas, familia, amigos, no sé, corrí a la cocina y allí estaba Oria que con tan solo un movimiento de su cabeza me confirmo lo que hasta ese momento  deseaba que no hubiese sido cierto. Me fundí junto a Oria en un abrazo y di riendas sueltas al dolor que llevaba por dentro.

La llegada de Ofelita y sus hijos del aeropuerto me volvieron a la realidad. La gestión infructuosa de ellos por llegar cuanto antes al lugar de los hechos   y las noticias que llegaban de España no me dejaban otra opción  que hacer frente a todo lo que se avecinaba.

Rosa y Ofe me contaron de las llamadas de Regis, de las propias gestiones hechas por ellas llamando al teléfono de Oswaldo y la confirmación del fallecimiento de Oswaldo en un accidente de tránsito junto a Harold, aunque de este no había confirmación de su muerte pues decían que estaba en un hospital.

Después llegaron, mas llamadas y los mensajes “nos embistieron por detrás y nos sacaron de la carretera”. No había sido un accidente, había sido premeditado y los 2 amigos que viajaban con ellos estaban detenidos.

Le existencia de estos mensajes que probaban el carácter homicida de lo sucedido eran confirmado por amigos en España y Suecia, ya no había dudas posible, el régimen cubano había asesinado a Oswaldo y Harold.

Marche a casa de Beba (tía de Oswaldo) debía proteger nuestra oficina y cuidar de su tía, ahora más que nunca debía proteger a esa familia que había quedado totalmente indefensa.

No recuerdo la hora pero escuchar la voz de Regis al otro lado del teléfono me dejo nuevamente desarmado frente a la realidad. ¿Qué decir al hermano ausente?

-Nos jodieron al Bapu recuerdo que le dije y nuevamente rompí a llorar sin consuelo. Del otro lado lo mismo.

Necesitamos de 2 o 3 intentos seguidos  para poder hablar y que las lágrimas no ahogaran nuestra voz. La última vez que nos vimos juntos fue aquel 20 de marzo de 2003 en la noche en la  que Oswaldo preocupado como solo un padre puede hacer por un hijo le dijo- quédate aquí en casa de Beba para que no te detengan. Regis Iglesias pasó 8 duros años de prisión y esa noche del 22 de julio era Oswaldo quien no estaba presente, lo habían asesinado.

El teléfono no dejo sonar durante toda la noche, los medios para hacer preguntas, los amigos de la casa y el movimiento para dar el pésame, fue una noche interminable.

Amanece el lunes, espero por Ricardo y partimos rumbo al cementerio para arreglar los asuntos del entierro, el cuerpo de Oswaldo es trasladado para la Habana, lo velaremos en su querida parroquia del Cerro y será enterrado en el panteón familiar junto a sus padres. Acompañados y vigilados por la policía política todo el tiempo pudimos no sin pocos percances  dejar las cosas preparadas, aunque mañana  debo volver justo antes del entierro. Ya la guardia pretoriana vigila el sepulcro.

Por fin de muchas horas de espera llega el cuerpo de Oswaldo a su parroquia, allí donde hizo el compromiso con Jesús de tomar su cruz y seguirlo; irrumpen los aplausos, los gritos de ¡Viva el Proyecto Varela!, son cientos de personas, abarrotan  la iglesia y se ha cerrado el tráfico por la multitud en las calles aledañas. Pienso entonces en Harold, ¿será igual? Cuanto me gustaría estar en Chambas ahora mismo junto a su familia, pero no pude. No sabes cuánto lo siento Bala, al menos Anabel y Erick están allá.

Pasan ya los 40 minutos y el pueblo no deja de aclamar Oswaldo, debo volver con Beba será una noche muy larga y difícil.

Va a comenzar la misa, no cabe un alma más dentro de la iglesia y las calles paralelas están  abarrotadas de personas, amigas y no tan amigas. Entre ellos hay una docena de miembros de nuestro movimiento que pudieron llegar hasta la Habana, otros no tuvieron tal suerte, se lo impidieron.

Continúa la procesión ante el cuerpo de Oswaldo y dan sus condolencias a la familia ¿de dónde habrá salido tanta gente?

Por allí habían pasado y pasaban no solo la oposición y  la iglesia en donde Oswaldo era mucho más conocido. Por allí pasaron sus vecinos, sus compañeros de trabajo, todas esas personas que por temor jamás se acercaron o evitaban el saludo cordial de Oswaldo al llegar a cualquier lugar. Por allí habían pasado a mostrar su respeto a un hombre que era más que una esperanza.

Es martes y hoy enteraremos a Oswaldo temprano, pero antes una última misa. A pesar de la hora la iglesia continua llena, días después un amigo me aseguro que por allí habían pasado algunos miles de personas.

Comienza la misa, para mí la más sentida a la que he asistido, era el adiós físico a quien en estos últimos casi 25 años he sentido y respetado como mi padre. Un último reto y una vez más junto a él. Al concluir la misa leemos una declaración de compromiso y continuidad con nuestra lucha pacífica por la libertad de nuestra patria.

Parto al cementerio antes q la caravana para ultimar detalles, a mi llegada me esperan cientos de personas que ya esperan por el féretro para acompañarlo y así lo hacemos, primero en la capilla en donde recibió un gran ovación y después en el sepulcro en donde depositamos no el cuerpo de Oswaldo Paya sino la semilla que germinara y dará frutos de libertad por los cuales entrego su vida.

(Fin)

Ernesto “freddy” Martini es miembro del Movimiento Cristiano Liberación desde 1988 y de su Consejo Coordinador desde 1998. Actualmente vive exiliado en Miami.

Enlace relacionado: http://www.miamiherald.com/2013/07/21/3509854/oswaldo-paya-the-seed-that-will.html

“A los extranjeros, no” Por: Omar Rodríguez Saludes

No se puede dudar de la naturaleza criminal de un régimen totalitario como el de Cuba. Este tiene como premisa el  mantenimiento del poder político por encima, incluso, de la vida de cualquiera de sus ciudadanos. Esto lo han demostrado. Los Castro, han reprimido y asesinado, y no dudaría, si así lo requiere el momento, en pasar por encima a todo un pueblo que mantiene secuestrado sin el menor titubeo ni escrúpulo.

Decir “Un año”, es cosa fácil, es una frase  rápida y sencilla; son dos palabras conformadas por solo cinco letras, pero para dos familias que piden justicia, este tiempo, un año, ha resultado largo y escabroso.

Este 22 de julio se cumplió un año del asesinato de Harold Cepero y Oswaldo Payá Sardiñas, lideres indiscutible del Movimiento Cristiano Liberación, agrupación opositora que desde dentro de Cuba logró las firmas de 25 mil ciudadanos cubanos que, “rompiendo las cadenas del miedo”, apoyaron el “Proyecto Varela”, un camino viable que sin derramamiento de sangre podría encaminar a Cuba y a los cubanos, hacia los derechos y libertades que tanto el pueblo reclama pero que la dictadura niega.

Durante todo este largo año mucho se ha hablado y especulado sobre el accidente fatídico  donde perdieron la vida dos grandes cubanos. El régimen comunista de La Habana de inmediato se aventuró a declarar que fue un  “accidente” de tránsito provocado por la imprudencia y el exceso de velocidad. Sin embargo, el Movimiento Cristiano Liberación, los familiares y amigos de Payá y Harold, despejando la versión oficial, han denunciado que tal tragedia no fue un accidente sino un asesinato político y han pedido, encarecidamente, a la comunidad internacional una investigación imparcial de lo ocurrido.

Varias son las declaraciones y hechos que ponen en entredicho al régimen criminal de los Castro. Ángel Carromero, quien conducía  el supuesto auto siniestrado, ha declarado que nunca hubo tal accidente y que no iba a exceso de velocidad, pero que si iba seguido y vigilado por un auto, supuestamente de la Seguridad del Estado.

Espanto causa escuchar el relato de Carromero. Este ciudadano español y militante del Partido Popular, ya en España, dijo que lo último que recuerda, antes de perder el conocimiento por un golpe técnico que le proporcionó un agente de la seguridad cubana,  es que en la escena del crimen había dejado con vida a Oswaldo Payá y Harold Cepero. ¿Cómo fueron asesinados, entonces, estos dos defensores de las libertades y derechos de los cubanos?.. ¿Otro golpe técnico?.. ¿Estrangulación?.. ¿Alguna otra macabra y letal forma desconocida? Lo que si estoy convencido es que hubo forcejeo. Me aterra imaginar ese momento oscuro y sin testigos, en que Oswaldo y Harold luchaban por sus vidas. Esa verdad solo la pueden contar los asesinos materiales y directos si es que los Castro no deciden aplicarles a ellos la misma maniobra vil. Así lo mantendrían callados para siempre.

Nada en la escena fue fortuito. Todo estuvo bien calibrado por los asesinos intelectuales. Oswaldo Payá y Harold viajaban en los asientos traseros del auto impactado. Sin embargo, los dos extranjeros, el sueco Jens Aron Modig  y el español Carromero, políticos ambos, quienes se ubicaban en los asientos más vulnerables del vehículo, solo se reportaron con ligeras lesiones, según la versión oficial. ¿Qué pasó?… ¿Qué ocurrió?.. ¿Cómo lograron sobrevivir a tan violento impacto estos dos tripulantes?

La respuesta es simple. Al régimen comunista de los Castro no le era conveniente eliminar a los dos extranjeros. De ocurrir tal asesinato, corrían el riesgo de enfrentar los reclamos de los Gobiernos de España y Suecia. Estos no iban a aceptar la versión comunista del accidente. Por eso La Habana prefirió a dos testigos que a dos muertos más. Todo hubiese sido muy complejo. “A los extranjeros, no”, seguro fue la orden de arriba. Los Castros saben que con manipulaciones, chantajes y torturas sicológicas, práctica habitual en ellos, mantendrían a raya no solo a las víctimas, sino a sus respectivos gobiernos.

Mucha fuerza y peso político tiene el accionar y petición de dos Estados democráticos e independientes que tienen que rendir cuentas a sus sociedades. Estos están obligados a investigar a fondo el hecho criminal cometido contra uno de sus ciudadanos. Mientras tanto, de los dos fallecidos cubanos, de las dos familias cubanas que claman justicia, ¿qué gobierno se va a ocupar? La versión oficial ya está dada, con sus incongruencias e inexactitudes, pero es la declarada. Lo del accidente es una cortina de humo, una tapadera. Se cometió el asesinato públicamente, ante la vista del mundo entero y nada pasó. Una vez más los Castro, mafiosos al fin, se salen con las suya.

Hace un año yo llegué a los Estados Unidos. Venia de España. Al descender del avión lo primero que hice fue encender mi móvil. Tenía varias llamadas perdidas. Una de ellas era de mi hermano de causa Regis Iglesias. Fue él quien me anunció la tragedia

Oswaldo Payá Sardiñas: Viviendo libre en la comunista Cuba. John Suarez

Oswaldo Payá demostró con su vida que es posible ser un hombre libre en Cuba bajo el comunismo. Al hablar aquí de su libertad interior .Un hombre puede ser libre en el interior de una prisión de máxima seguridad. Aunque Cuba bajo Castro es un régimen totalitario de pesadilla que se puede reconocer en las páginas de la novela distópica de George Orwell 1984, a diferencia del personaje de Winston Smith, la vida de Oswaldo, abrazar y vivir su fe católica, demuestra el poder de la no violencia para enfrentar el mal totalitarios. Su vida es un testimonio del poder de la resistencia moral y de principios al que se enfrenta el mal, pero se niega a hacerlo con el mal. Oswaldo ofrece una liberación en la que todos, tanto captor y cautivo se liberan, se trata de una visión profundamente cristiana. Fue asesinado junto con Harold Cepero, un líder de la juventud en el Movimiento Cristiano Liberación, en circunstancias sospechosas que no han sido aclarados. Amigos y familiares de Oswaldo y Harold se preguntan las personas de buena voluntad para firmar una petición solicitando una investigación internacional sobre la muerte. Al mismo tiempo, sabemos cómo vivieron y por qué su vida se deben estudiar, compartir con los demás y emulados. A continuación se muestra un breve resumen de la vida de un hombre bueno y valiente, que pasó toda la vida luchando por una Cuba libre.

Infancia y adolescencia temprana
Oswaldo Payá Sardiñas nunca ocupó el cargo político. Él nació en una familia católica el 29 de febrero 1952, no lo hizo del lado de cualquiera de las dictaduras de Batista y Castro. Oswaldo era sólo 6 años cuando Fidel Castro tomó el poder en enero de 1959. La familia Payá era considerado un enemigo del régimen, simplemente porque se negaron a renunciar a su fe católica como la dictadura comunista exigió o de permanecer en silencio antes de mirar las injusticias.

En 1961, durante la invasión de Playa Girón se casa se ​​sometió a lo que más tarde sería conocido como un “acto de repudio”, donde una turba rodeó su casa gritando insultos, amenazas de muerte, y de la familia para ser llevado al pelotón de fusilamiento. Todos los hombres adultos habían sido detenidos dejando a las mujeres y los niños solos para enfrentar el hostigamiento y las amenazas. Hasta 1992 el régimen fue oficialmente ateo, violentamente hostil a la religión y la lealtad continuada de la familia Payá a su fe católica significaba que estaban destinados, su casa bajo vigilancia constante, y en ocasiones buscó.

Campo de trabajo forzado a los 16 años
Oswaldo fue el único niño de su clase que se negó a unirse a los jóvenes comunistas y su precursor los jóvenes pioneros. Durante la invasión de 1968 a los 16 años demostró su solidaridad con el pueblo de Checoslovaquia y criticó abiertamente a los invasores soviéticos. Cuando otros estudiantes tomaron partido con el apoyo de los checos de Oswaldo, las autoridades de la escuela vieron al joven de 16 años como una amenaza y lo enviaron a un campo de castigo a trabajos forzados desde mayo de 1969 hasta 1972. Él fue castigado en varias ocasiones por no estar de acuerdo con lo que las autoridades habían planeado para él.

Al volver a casa en 1972 se matriculó en la Universidad de La Habana en el programa de Licenciatura en Física. Allí también se señala por ser cristiano practicante y afirmando que él no era y nunca sería un marxista, una posición impensable para cualquier estudiante en ese momento. Debido a esto, se ve obligado a entrar en la escuela nocturna. Desde que el Partido Comunista decidió que podía o no podía trabajar se le negó en repetidas ocasiones el empleo hasta que encontró trabajo humilde como ayudante de carpintero. Algún tiempo después, él fue capaz de obtener una posición como profesor de secundaria de la escuela nocturna, mientras que completar un programa de ingeniería de telecomunicaciones, pero desde que se niega a adoctrinar políticamente a los estudiantes se ve obligado a poner fin a su carrera docente. Su hermano menor no se le permite estudiar en la universidad para los problemas “político-ideológicas”. Otros hermanos de Oswaldo fueron expulsados ​​de la universidad por la misma razón.

En 1980 los familiares de Miami vienen a buscarlo en el puerto de Mariel, pero Oswaldo y el resto de la familia se niegan a emigrar. A pesar de esto, los comunistas, que se dirige a los que querían salir con ataques de turbas violentas en sus hogares, también poner sitio a la casa de Oswaldo.

A principios de la década de 1980 Oswaldo comienza a trabajar en la salud pública como un especialista en la reparación de equipos de electromedicina. Mientras tanto, él está constantemente hostigado y mantenido bajo la atenta mirada de la seguridad del Estado. Los agentes de seguridad del Estado comienzan a visitar a su lugar de trabajo y seguirlo a todas partes. Mientras Oswaldo viajó a diferentes asignaciones de trabajo en bicicleta que es seguido por varios coches. A la entrada de la casa de seguridad del Estado establecería un punto de control solicitando y examinando la identificación de cualquier persona que se acercó a la casa. Esto continuará durante tres o cuatro días a la vez, con un máximo de seis u ocho agentes dentro de 2 a 3 metros.

Ofelia Se casa en 1986
En 1986 Oswaldo participó como delegado de la Diócesis de La Habana, en un Encuentro Nacional Eclesial (ENEC) donde hizo una presentación titulada “Fe y Justicia” en el que defendió los derechos de los católicos cubanos de practicar su fe con absoluta libertad y que sólo esto era posible en un clima de justicia y la reconciliación. También pidió a la Iglesia para defender los derechos de los cubanos y para denunciar la injusticia. Sin embargo, sus palabras sonaban estridentes en un entorno caracterizado por la cautela y la tendencia era de adaptarse al totalitarismo que se había extendido en sí a través de Rusia, Europa del Este y en los elementos de la jerarquía.

En 1986 también se casa con Ofelia Acevedo Maura, un ingeniero civil, y la práctica católica con quien forja una casa feliz de los cuales Oswaldo José, el mayor, Rosa María, la hija del medio y Reynaldo Isaías, el más joven de los tres quería crecer en un ambiente de amor y fe.

Junto con un grupo de laicos gente, Oswaldo organiza reuniones regulares en su parroquia del Cerro de Pensamiento Cubano. De estas conversaciones y presentaciones de Oswaldo ediciones, “El Pueblo de Dios”, la primera publicación autónoma e independiente que defiende la libertad, no sólo para los creyentes, sino para todos los cubanos. En 1988, después de una fuerte presión de la Oficina de Asuntos Religiosos del Partido Comunista de Cuba, el obispo de La Habana Jaime Ortega, prohíbe la publicación y las reuniones en el pensamiento cubano.
Fundación del Movimiento Cristiano Liberación
Oswaldo, en una entrevista años después, explicó que estaba sobre el acercamiento del nacimiento de su primer hijo, Oswaldo José que él y Ofelia resolvió:

“Cuando nuestro primer hijo iba a nacer, tenemos tres hijos, nos dijo que nuestros hijos no pueden vivir en un país sin libertad y que no se va a otro país en busca de libertad. Por lo tanto, tenemos que luchar por nuestros hijos a vivir libres aquí en Cuba y el resto de los niños y sus padres también. “
Oswaldo José nació el 17 de febrero de 1988, y el Movimiento Cristiano Liberación (MCL) nació ese mismo año el 8 de septiembre de 1988, relativa al Día de la Fiesta de Cachita, Nuestra Señora de la Caridad. El fundador del Movimiento Cristiano Liberación comenzó una nueva fase de la lucha cívica no violenta para la reconciliación nacional. En marzo de 1990 Oswaldo es detenido por varios días e interrogado por la policía política del régimen y amenazó con que si continúa su lucha cívica no violenta que se enfrentaría a varios años de prisión.

Llamar a un diálogo nacional
Tras su puesta en libertad Oswaldo Payá y el MCL haga pública una “llamada a un diálogo nacional” entre todos los cubanos dentro y fuera de la isla. El movimiento se inicia una campaña de recogida de 10.000 firmas, con la intención de dar a la presente iniciativa ciudadana el estado de un proyecto de ley contenido en el artículo 86 de la Constitución cubana vigente, antes de que fue parcialmente reformada en 1992.

La campaña de peticiones comenzó bien mediante la extensión de la propia en todo el país. Todo lo que vino a un alto el 11 de junio 1991, cuando una turba organizada por el gobierno, allanó su casa, que Oswaldo había abierto al público de recogida de firmas y en los días previos al ataque cientos de ciudadanos cubanos comenzaron a visitar su apoyo a la iniciativa de Diálogo Nacional. Turbas de elementos del gobierno y de la Seguridad del Estado organizaron un acto de repudio, asaltaron y saquearon la casa, ubicada en Santa Teresa # 63, en el distrito de Cerro. Mobs pintaron frases agresivas en el frente de la casa Payá sin considerar que vivían dos niños pequeños y su esposa, que estaba embarazada. La fachada de la casa se ​​quedó con frases, pintadas con asfalto, diciendo:. “Payá agente de la CIA”, “gusano”, “Viva Fidel”, “Abajo con Payá”

Esas señales cubren el frente de su casa por cerca de ocho año. Oswaldo, después de este acto de crueldad en contra de su familia, se trasladó a su esposa e hijos a sus suegros, quienes los recibieron amablemente, desafiando las presiones de la Seguridad del Estado, y se mantuvo durante ocho años en un exilio interior perseguidos día a día por los sujetos responsables de estas funciones atroces.

Gran parte de la información de una biografía preparada por el portavoz Cristiano Liberación Regis Iglesias en 2005 con algunos pequeños cambios y adiciones.

Enlace relacionado: http://cubanexilequarter.blogspot.com.es/2013/07/remembering-oswaldo-life-well-lived-pt-1.html

¡Descansen en Paz! ¡Otros no podrán! por Gilberto Martinez

Hace hoy justo 1 año el régimen cubano asesinó a Oswaldo Payá Sardiñas y a Harold Cepero Escalante. El crimen no ha sido investigado aún por una comisión independiente internacional, por lo que a pesar de lo que crea y diga ese régimen, cada minuto y año que pase quedará como un crimen de Estado. No importa que al régimen eso no le importe. Sabemos que se ríe de la Comunidad Internacional cuando cualquier cosa, cualquier hecho que les señale vaya contra sus intereses y ponga en peligro hoy su conversión de acaudalados empresarios del presente y del mañana post castrista.

A pesar de la conjura internacional por los intereses e inversionistas económicos internacionales en juego, independientes, privados y de naciones involucradas, rehenes y conscientes todos de ese juego, dentro de las cuáles y con mucha importancia se encuentran España y paises miembros de la Unión Europea, esa sacrosanta, democrática y superdefensora de los DD.HH a nivel regional y mundial, la verdad histórica de lo sucedido no podrá ser acallada y mucho menos tergiversada.

El poder dondequiera que exista, muchas veces podrá tener e imponer la fuerza, más no la razón ni la verdad, si no la tienen.

Oswaldo Payá Sardiñas y Harold Cepero Escalante luchaban de manera pacífica por una Cuba mejor en Derechos para sus conciudadanos. Querían una Cuba inclusiva, donde todos sus ciudadanos fueran iguales en derechos y obligaciones ante la Ley. Querían reconstruir como tantos de nosotros una Cuba nueva, sin odios, desde el respeto del gobierno a sus gobernados, donde impere el respeto a la Ley, como forma suprema de convivencia civilizada en un país.

Un año después de sus asesinatos, el Proyecto Varela sigue siendo una guía, una brújula, sigue siendo la exigencia de los gobernados actuales a los que por más de 54 años desgobiernan la Isla, sigue siendo el reclamo del derecho de los cubanos a sus Derechos, como le gustaba decir a Oswaldo. Sigue siendo El Camino del Pueblo.

El legado de Oswaldo y de Haraold, nadie, absolutamente nadie, lo podrá borrar, porque la verdad y la razón podrán tener muchas interpretaciones, más un solo camino.

La justicia y la verdad se impondrán más temprano que tarde. La vida terrenal de los hombres es ínfima ante la verdad y la justicia y ante Dios y su Justicia Suprema.

A la familia Payá, a su viuda, a sus hijos, a los integrantes del Movimiento Cristiano de Liberación (MCL) y a todos los que honestamente luchan por una Cuba mejor, mis respetos y la convicción de que Oswaldo Payá y Harold Cepero integran el panteón de los Héroes por la Democracia en Cuba. Su legado y su ejemplo se impondrán porque encierran la verdad que ni Premios, ni silencios, ni conjuras podrán silenciar. Ellos viven en el actuar de muchos cubanos dignos y honestos.

¡Descansen en Paz! ¡Otros no podrán!

Gilberto Martinez es Representante de Raíces de Esperanza en España.

Hace hoy justo 1 año el régimen cubano asesinó a Oswaldo Payá Sardiñas y a Harold Cepero Escalante. El crimen no ha sido investigado aún por una comisión independiente internacional, por lo que a pesar de lo que crea y diga ese régimen, cada minuto y año que pase quedará como un crimen de Estado. No importa que al régimen eso no le importe. Sabemos que se ríe de la Comunidad Internacional cuando cualquier cosa, cualquier hecho que les señale vaya contra sus intereses y ponga en peligro hoy su conversión de acaudalados empresarios del presente y del mañana post castrista.

A pesar de la conjura internacional por los intereses e inversionistas económicos internacionales en juego, independientes, privados y de naciones involucradas, rehenes y conscientes todos de ese juego, dentro de las cuáles y con mucha importancia se encuentran España y paises miembros de la Unión Europea, esa sacrosanta, democrática y superdefensora de los DD.HH a nivel regional y mundial, la verdad histórica de lo sucedido no podrá ser acallada y mucho menos tergiversada.

El poder dondequiera que exista, muchas veces podrá tener e imponer la fuerza, más no la razón ni la verdad, si no la tienen.

Oswaldo Payá Sardiñas y Harold Cepero Escalante luchaban de manera pacífica por una Cuba mejor en Derechos para sus conciudadanos. Querían una Cuba inclusiva, donde todos sus ciudadanos fueran iguales en derechos y obligaciones ante la Ley. Querían reconstruir como tantos de nosotros una Cuba nueva, sin odios, desde el respeto del gobierno a sus gobernados, donde impere el respeto a la Ley, como forma suprema de convivencia civilizada en un país.

Un año después de sus asesinatos, el Proyecto Varela sigue siendo una guía, una brújula, sigue siendo la exigencia de los gobernados actuales a los que por más de 54 años desgobiernan la Isla, sigue siendo el reclamo del derecho de los cubanos a sus Derechos, como le gustaba decir a Oswaldo. Sigue siendo El Camino del Pueblo.

El legado de Oswaldo y de Haraold, nadie, absolutamente nadie, lo podrá borrar, porque la verdad y la razón podrán tener muchas interpretaciones, más un solo camino.

La justicia y la verdad se impondrán más temprano que tarde. La vida terrenal de los hombres es ínfima ante la verdad y la justicia y ante Dios y su Justicia Suprema.

A la familia Payá, a su viuda, a sus hijos, a los integrantes del Movimiento Cristiano de Liberación (MCL) y a todos los que honestamente luchan por una Cuba mejor, mis respetos y la convicción de que Oswaldo Payá y Harold Cepero integran el panteón de los Héroes por la Democracia en Cuba. Su legado y su ejemplo se impondrán porque encierran la verdad que ni Premios, ni silencios, ni conjuras podrán silenciar. Ellos viven en el actuar de muchos cubanos dignos y honestos.

¡Descansen en Paz! ¡Otros no podrán!

¡Oswaldo Vive! Por: Alicia Ramírez

...volvimos a España con la convicción de que Oswaldo sembró allí una semilla que ha germinado y que se está convirtiendo en un hermoso y fuerte árbol……………..

Presidiendo la humilde habitación, una foto de boda de la joven pareja junto a su líder. La muestran con emoción, pues se tomó apenas 20 días antes de su muerte. A continuación, nos invitan a pasar a la terraza donde nos quieren dar la bienvenida con una exquisita cena. Allí nos encontramos con otros cuatro jóvenes. Se presentan y nos dicen que todos ellos son miembros del Movimiento Cristiano de Liberación.

Esa noche culminará nuestra visita a La Habana. Allí quisimos ir de vacaciones tras el homenaje que nuestro partido dio a Oswaldo en Rivas Vaciamadrid, en el cuál tuvimos el enorme placer de conocer a Regis y a los hermanos del tristemente desaparecido. Pero ese viaje lo queríamos hacer para conocer a los miembros del MCL que viven allí. Ése era nuestro objetivo, y queríamos transmitirles que desde España les tenemos muy presentes. Que no están solos.

El recibimiento fue profundamente cariñoso y en seguida conectamos. Nos explicaron cómo es la vida allí siendo miembro del MCL. Cómo siguen trabajando por llevar adelante el Proyecto Varela. Nos hablaron de Oswaldo, nos hablaron de Harold. Y nos hablaron de toda la gente que está con ellos y que lamentablemente no tuvimos tiempo de conocer, puesto que muchos de ellos se encuentran en distintos puntos de la isla. También nos explicaron sus dificultades para comunicar con el exterior. Apenas pueden conectarse a internet 2 horas a la semana y resulta muy costoso. Nos hablaron de sus miedos y de sus esperanzas, nos hablaron de su fe y del profundo amor que tienen a su patria. Nos hablaron de su ansiada LIBERTAD, la cual no han conocido nunca… ¡son tan jóvenes!

Fueron siete intensas horas que pasaron como un suspiro y que nos unieron a ese grupo de valientes para siempre. Y salimos de La Habana con el corazón encogido, pero volvimos a España con la convicción de que Oswaldo sembró allí una semilla que ha germinado y que se está convirtiendo en un hermoso y fuerte árbol. Y que aunque él no esté ya con ellos, su legado hará historia en Cuba.

Alicia Ramírez


Desde CUBA, NO LES OLVIDAMOS

NO LES OLVIDAMOS

…Cuando en un pueblo hay muchos hombres sin decoro, siempre hay hombres (y mujeres) que llevan en sí el decoro de muchos hombres. José Martí

(La Gabina, 20 de julio del 2013)

Oswaldo y Harold: simiente y verdad para la Cuba futura. Por Janisset Rivero

Se cumple un año de la desaparición física de dos dignos cubanos, fieles representantes de la lucha que libra el pueblo cubano por su libertad, Oswaldo Payá Sardiñas, y Harold Cepero Escalante, líderes del Movimiento Cristiano Liberación.

De Oswaldo se puede decir que fue un hombre digno, que puso la virtud por encima de la complacencia, el amor por encima del miedo, la honradez por encima del acomodo. Católico practicante que llevó la doctrina social que nos enseña la Iglesia a la praxis en un país donde la gestión política independiente es considerada traición a la “patria”, o sea al engendro totalitario creado por los hermanos Castro para controlar Cuba como su hacienda privada. Pero Oswaldo nunca traicionó Cuba, y por Cuba se quedó en la Isla y luchó. Convocó a los jóvenes de su generación y de las generaciones siguientes; se las ingenió para convencer a las principales organizaciones de la oposición civilista cubana y recogieron miles de firmas de ciudadanos que con ese gesto liberador patrocinaron el proyecto Varela. Por su coraje cívico recibió el Premio Sajarov a la Libertad de Pensamiento en el 2002, y luego, cuando no se hizo esperar la respuesta represiva del régimen, se mantuvo en Cuba, sin abandonar a uno solo de sus compatriotas presos en la primavera del 2003, y continuó la lucha entregando miles de firmas ciudadanas más, como muestra del deseo del pueblo cubano de que se realizara un plebiscito sobre derechos fundamentales conculcados. Todo esto puso a Oswaldo Payá en la lista de los sentenciados a muerte.

A fines del 2002, cuando había sido invitado a recibir el Premio Sajarov en el Parlamento Europeo, recibió una nueva y contundente amenaza de muerte, esta vez no fue verbal, se la escribieron en la fachada de su casa en La Habana. Cuando en enero del 2003 Oswaldo Payá llegó a Miami, la amenaza de muerte contra él fue una realidad que no perdimos de vista los que le organizamos su breve estancia en la capital del destierro cubano. Algunos criticaron en aquel momento la forma en la que se manejó aquella visita relámpago y las medidas de seguridad que nos vimos obligados a tomar para proteger la vida de Payá, pero la historia nos dio la razón, al final el régimen, que ya lo había condenado desde entonces, llevaría a cabo su amenaza.

Harold Cepero, estando en la Universidad de Camagüey firmó el proyecto Varela en el 2002, su fe en Cristo y su amor por la justicia, su sentido de caridad por el sufrido y reprimido pueblo de Cuba lo llevó primero al seminario donde estudió para ordenarse como sacerdote católico, estudios que abandonó dos años antes de su muerte para dedicarse de lleno a la lucha política por la libertad de Cuba a través del MCL. Ángel de luz, Harold es un ejemplo vivo de que a pesar del totalitarismo en Cuba siguen naciendo héroes cotidianos que son capaces de sacrificar hasta la vida por la libertad de su pueblo.

El gran crimen de Payá fue ser consecuente y no callar. La represión contra él y su familia arreciaron a principios del 2012, cuando se preparaba la visita del Papa Benedicto XVI a Cuba, y Oswaldo denunció con fuerza el cambio fraude, el acercamiento de la jerarquía de la Iglesia Católica cubana y el régimen de Raúl Castro, el esfuerzo del régimen por presentar reformas o cambios falsos, para así acallar las verdaderas voces de cambio y justicia del sufrido pueblo cubano. La visita del Papa fue en marzo, y ya en junio Payá sufría un ataque directo en una calle de La Habana mientras viajaba en su modesto auto con su esposa Ofelia Acevedo y fueron embestidos por un auto sospechoso. El plan de asesinato se concretó el 22 de julio de 2012, cuando el auto donde viajaba con Harold Cepero y dos extranjeros solidarios con la causa de la libertad de Cuba fue embestido nuevamente por un auto de la Seguridad del Estado. Los extranjeros fueron estratégicamente extraídos de la zona del siniestro, mientras Oswaldo Payá fue ejecutado (así lo creo), y Harold Cepero enviado grave a un hospital de Bayamo donde le negaron atención médica. El golpe recibido por atrás contra el carro donde viajaba Oswaldo no fue violento, ni podría haber ocasionado la muerte de los dos cubanos, de acuerdo a las declaraciones del sobreviviente Ángel Carromero, pero el cuento presentado por el régimen a la opinión pública internacional, es una patraña para acallar el clamor de justicia de la familia Payá Acevedo, del Movimiento Cristiano Liberación y de las organizaciones de la resistencia interna que dentro y fuera de Cuba han apoyado la petición de investigación internacional sobre los hechos.

Un año sin Oswaldo y Harold parece un largo tiempo de pena. Pero el dolor no ha inmovilizado a esta familia cubana. Se ha repetido muchas veces que Oswaldo y Harold viven. Lo hemos dicho no con dolor sino con el gozo de saber que entre nosotros vivieron estos mártires, que los conocimos y que su palabra y obra dignificaron a nuestra nación, y por eso no hay fuerza que los pueda aniquilar, no hay odio ni intereses ni mentiras que puedan acallar sus voces. Sus vidas son simiente y verdad. Viven por siempre en el corazón de todos, de Cuba y del futuro en libertad.


About the author
Janisset Rivero

Janisset Rivero is a founding Directorio member. Janisset has worked extensively in engaging directly with opposition groups in Cuba, relaying their messages to the international community and coordinating humanitarian support for them. She is co-author of “Steps to Freedom,” a Directorio annual report that documents the opposition movement’s actions of protest against the totalitarian regime.

JOSE SOROA: Réquiem por un héroe cubano.

Hoy 22 de julio se cumple un año de la desaparición física de Oswaldo Payá. Un hombre exponencialmente audaz, honrado entre los hombres honrados, coherente en sus ideas, consecuente con sus actos, con sus deberes cívicos y éticos, demasiado generoso con sus adversarios políticos. Payá recibió en vida entre otros merecimientos, el Premio Sájarov 2002, Doctorado en Leyes, honoris causa, Universidad de Miami, Premio Homo Homini de la República Checa, Medalla Manuel Carrasco de la Unión Democrática de Cataluña, además de ser candidato por varias ocasiones al Premio Nobel de la Paz. Payá ha entrado en el palco preferencial de la alta historia, en donde se asientan los hombres que han tratado de mejorar nuestro mundo sin promover la violencia y el crimen entre sus conciudadanos, sin imponer por la fuerza sus creencias y filosofías, sin expolios ni exilios masivos y sin golpearnos el alma con egocentrismos desmesurados. Hombres como Martín Luther King, Alfonso García Robles, José Martí, Mahatma Gandhi, René Cassin, John Lennon, Facundo Cabral.

Nuestro primer premio Andrei Sájarov del Parlamento Europeo falleció a causa de un accidente deliberadamente provocado, en el que también dejo de existir el joven disidente Harold Cepero Escalante. En una reciente entrevista en el diario Washington Post, el dirigente juvenil del Partido Popular de Madrid y conductor del auto en el que viajaba Payá, el señor Angel Carromero, declaró que el juicio en el que se le condenó de homicidio involuntario había sido una farsa, que lo obligaron a mentir y admitir la versión oficial de los hechos. También dijo que un coche con un distintivo del gobierno cubano (placa azul) les embistió provocando el accidente. El hospital civil se militarizó de repente, alegó Carromero. Un policía investigador le ha informado a la viuda, Ofelia Acevedo, que fue un accidente de un solo carro, que la revolución no asesina. Sin dudas, el cinismo y la represión son dos académicos con guayaberas verde olivo ostentando varios cohibas en el bolsillo superior: dos académicos que vienen de La Habana.

Oswaldo Payá rompió el círculo del miedo impuesto por el régimen al pueblo de Cuba. La vox populi dejó de ser un cuchicheo, pasó de un eco en sordina a un tono más elevado y contestatario. Payá tuvo el coraje, la inteligencia, la paciencia y los nervios de acero, para aunar once mil voluntades de cambio en un país donde el temor colectivo anula el valor individual, en que como los ojos de Argos sobre el Pavo Real, así se multiplican los ojos de Castro I y de Castro II por todo el país, cuadra por cuadra a través de los Comité de Defensa de la Revolución. ¿Cuántas noches de insomnio no debió haber sufrido Paya en el proceso de recolección de estas firmas, esperando la “amable visita” de los agentes de la Seguridad del Estado en el chirrido de cualquier carro nocturno?

Payá presentó las once mil firmas en el Parlamento Cubano, avalando así el Proyecto Varela, del cual es su principal artífice. El proyecto Varela consiste de cinco propuestas: los derechos de la libre expresión y asociación, el derecho de los civiles cubanos a formar empresas, la amnistía de todos los presos políticos, una nueva ley electoral y la fundamentación legal. Payá aprovechó un resquicio en la Constitución cubana que permitía la celebración de un plebiscito si se presentaban diez mil firmas debidamente registradas. No fueron aceptadas las firmas, la Constitución fue enmendada y el oficialismo declaró el socialismo “irreversible”. La misma falta de perspectiva en que incurrió el marxismo cuando planteaba la insurrección armada como la única vía posible para llegar al poder e instaurar la dictadura del proletariado, Es decir, una vez que el socialismo fuera conquistado por la lucha armada, la historia de los países ganados se fundiría en una colectividad hegemónica eterna sin conflicto de clases sociales. Esta afirmación especulativa, que soslaya la evolución del pensamiento, y la rica y libérrima diversidad en que confluye la humanidad, se hizo añicos contra la invisible Babel sin cielo de la realidad socialista en la historia de todos los países de Europa del Este: lo que se obtuvo a golpe de cañón se deshizo sin una bala; bastó con la solidaridad, el respeto por la vida humana y el deseo de ser libres sin cortapisas.

No puedo evitarlo: cada vez que veo en la prensa o en TV la imagen de Payá, acompañado de Regis Iglesias, cargando orgullosamente la caja que contenía las once mil firmas, proyectando una expresión entre alegre e ingenua, y pienso en el “accidente”, la emoción rebelde e impotente dispara en mis pupilas las humedecidas alarmas del cielo.

Algún día, el octogenario y poco saludable Castro I va a fallecer, con cincuenta y tantos años de poder absoluto en su bagaje, por supuesto, rodeado de sus afectos. Escenario muy común en la biografía de los dictadores del siglo XX. Oswaldo Paya murió luchando pacíficamente por los derechos humanos de los cubanos, por la libre expresión, el pluralismo, por una Cuba donde se respete la vida y se rechace el miedo; como quiso Martí: “El respeto a la libertad y al pensamiento ajeno aun del ente más infeliz, es mi fanatismo: si muero, o me matan será por eso”.

Poeta cubano. Reside en Miami Beach.

Enlace relacionado: http://www.elnuevoherald.com/2013/07/22/1525339_jose-soroa-requiem-por-un-heroe.html

R.I.P. Oswaldo and Harold. (a note from facebook ) by Rose Tang

Memorial services were held in Miami and Madrid last night for the first anniversary of the death of two Cuban pro-democracy activists, Oswaldo Paya and Harold Cepero, who were killed in a car crash allegedly orchestrated by the Cuban government. Paya was the founder and leader of the Christian Liberation Movement, Cepero was its leader of the youth wing.

Their stories did not make headlines in the world news — the media were busy with the royal baby…

I thought of the remaining Communist regimes: Cuba, Vietnam, North Korea and Laos. I’ve been gradually learning about their resemblances — after all, they’re all little brothers of China.

The Internet is a wonderful parallel universe — it brings people together, especially the kindred spirits, the like-minded and those who share the same dreams. I had never dreamed of making so many friends from Vietnam — all started from my photos of a racist sign on a Beijing restaurant in February. And my posts about Tibet also brought me many Tibetan friends and the non-Tibetans who have been fighting for their cause. My FB friends, everyday you share with me you, your countries and your people. Never met in person, I feel you close and feel your camaraderie. Before, I had been focusing on the plight of the Chinese and knew very little about the human rights abuses in Vietnam and Tibet.

During the first week of June, I was staying up all night posting about the 24th anniversary of the Tiananmen Massacre that I had survived. For the past 24 years, the week has always been the most difficult week of the year, no matter what I was doing, where I was. On June 4th, I received a long message in Spanish. I could only recognize the words Tiananamen, China and Cuba. I read the piece through google translator and these lines surprised me: “without knowing you, you and your friends from Tiananmen inspired us in Cuba…when all Cubans are free and our brothers embrace a new democratic China. Perhaps God grant me back, to make a silent prayer for my fallen brothers Tiananmen.”
Incredibly humbled, I wrote back to the sender and thanked him for not forgetting Tiananmen.

I knew nothing about Cuba apart from Buena Vista Social Club, cigars, Castro and Che. He wrote back and told me the piece was written when he was in a prison near Harvana in 2008. His name is Regis Iglesias Ramirez was jailed for 7 years for taking part in the Varela Project, a referendum he and his colleagues at Christian Movement Liberation, Cuba’s largest dissident group organized to petition the government for freedoms of speech and assembly. They travelled door to door, from town to town and collected more than 25,000 signatures. But in what it’s known as the “Black Spring”, Iglesias and some 75 scholars and activists were jailed.

So I started to follow the stories of these Cuban dissidents and saw many similarities in their struggles and government crackdowns. Even the methods of harassment are similar. The temperament of the dictators is all the same: thuggish yet paranoid.

The fight for democracy keeps on going, and the trails of freedom are usually landmarked with the bodies of those who fell. RIP, Oswaldo and Harold!

Thank you, Regis and your colleagues, for letting me learn about your movement!

The video below sums up the late dissidents and the Varela Project:

This is a recent piece by Regis recalling the fateful day when Oswaldo Paya and Harold Cepero died:http://cubalog.eu/2013/07/a-year-after-the-crime/

And Washington Post had this article:
http://articles.washingtonpost.com/2013-07-19/opinions/40680286_1_ofelia-acevedo-harold-cepero-oswaldo-pay

Rose Tang es una escritora y artista plástica nacida en China que reside en New York. Fue una de las destacadas líderes juveniles del movimiento pro democracia de la Plaza de Tiananmen en 1989. Ha sido activista por los derechos del Tibet y otras causas humanitarias.

Legisladores de Latinoamérica emiten declaración por la muerte de Harold y Oswaldo

Hoy se cumple un año de la trágica partida de dos prominentes luchadores por la democracia en Cuba: Oswaldo Payá y Harold Cepero, del Movimiento Cristiano Liberación. Y cada día aparecen más pruebas –incluso el testimonio de quienes viajaban con ellos– que revelan que estas muertes no fueron producto de un imprudente accidente de tránsito, sino de un hecho provocado por agentes del régimen castrista, un asesinato.

La democracia en América Latina está de luto al recordar a estos defensores de la libertad.  Por eso, más que nunca, debemos exigir una investigación internacional independiente, que permita llegar a la verdad.

La familia de Payá tuvo que irse de su patria, a causa de las múltiples y continuas amenazas contra su seguridad y su vida. ¿Y qué hacemos nosotros, representantes políticos de la región? Para este caso, no hubo reuniones de urgencia por parte de la UNASUR, ni proclamas de los países del ALBA y del MERCOSUR. El silencio cómplice empañó la supuesta democracia que viven muchas de las naciones del continente.

Mientras, el pueblo cubano todo sigue sufriendo los embates de una dictadura que no perdona ni un pensamiento diferente y que, además, mata con el hambre y la miseria.

Quienes, en nuestros discursos, alegamos trabajar en favor de los derechos humanos, ¿podemos seguir indiferentes ante las torturas y persecuciones vividas a diario por los demócratas de la isla? ¿Cómo no repudiar en cada foro y en cada actividad a la más larga tiranía que haya existido en Latinoamérica? Hay que frenar la impunidad con que el régimen actúa.

A un año del fallecimiento de estos dos grandes cubanos, cuya misión les costó la vida, todos debemos unir esfuerzos para que su legado continúe y transmitimos nuestra solidaridad a las familias y ciudadanos que quieren ver una Cuba libre y democrática. A ellos les decimos que, juntos más allá de partidismos y sin mezquindades que nos separen, lograremos ver muy pronto ese anhelo convertido en realidad.

Patricio Walker Prieto                                                      Cornelia Schmidt-Liermann
Senador                                                                                         Diputada Nacional
República de Chile                                                                      República Argentina

Parlamentarios por la Democracia en Cuba
www.parladem.org

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad